Hacienda vigilará la reinversión de los beneficios extraordinarios de las empresas

J. A. Bravo

ECONOMÍA

Hacienda pretende dar en el 2008 una vuelta de tuerca más a su actividad fiscalizadora, en una continuación de su plan de prevención del fraude, que en sus tres primeros años de vigencia (2004-2006) le permitió ingresar 19.400 millones de euros. Por eso, y aunque las principales líneas de su programa de control tributario son similares a las de ejercicios anteriores, esta vez ha decidido mirar con lupa otras cuestiones, de manera especial el destino de las reinversiones deducibles de beneficios extraordinarios que hacen las empresas y que, hasta la última reforma del impuesto de sociedades, era en términos cuantitativos la principal ventaja impositiva para aquellas.

Aunque, en teoría, las irregularidades cometidas con estos beneficios fiscales deberían ser menores tras reducirse del 20% al 12% la parte de las ganancias que cada compañía puede ahorrarse ante Hacienda si las da un determinado uso productivo, aún quedarían por revisar los últimos cuatro años de sus balances que no están prescritos.