Detrás de una pancarta que denunciaba el «abuso absolutista da Administración» se situaron ayer más de 200 ourensanos que salieron a la calle para protestar por la supresión de la tarifa nocturna. Sin cánticos originales ni demasiado ruido, pero con un mensaje diáfano: «Isto é un abuso que non se pode consentir». A La manifestación, que estaba convocada por la federación de asociaciones de vecinos de la capital, se sumaron varios concejales del grupo municipal del Partido Popular.
Entre las consignas coreadas a golpe de megáfono, alguna política y también malsonante dirigida contra el presidente del Gobierno. «O Zapatero quérenos deixar sen a calefacción», aseguraban los manifestantes. Durante el recorrido, que se inició en la praza Maior de la capital ourensana y finalizó media hora después delante de la subdelegación del Gobierno, los ciudadanos mostraron su preocupación por las subidas en el recibo de la luz que, temen, sean de hasta un 49%.? Durante la lectura de un manifiesto hicieron públicas sus gestiones: recogida de más de 700 firmas y el envío de cartas al ministro de Industria, Joan Clos; al Defensor del Pueblo, Enrique Mújica, al presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, y al vicepresidente autonómico, Anxo Quintana. «Non nos contestou ningún. Só nos falta mandarlla ó Rei, que tamén o faremos», avanzó con determinación el dirigente vecinal, Eladio Pérez Reinoso.
Sobre el compromiso adquirido ayer en Ourense por la ministra ourensana Elena Espinosa de que la retirada de la tarifa nocturna no se traducirá en un incremento de la factura de la luz, el presidente vecinal, Manuel Carnero, fue contundente: «O recibo vai subir e moito. Que non nos mintan que xa peiteamos canas».