Cuando la primera empresa gallega de obra civil mira al futuro ve Europa del Este y Latinoamérica. Son las dos zonas en las que está fundamentando su crecimiento Copasa, que facturó 411 millones de euros en el 2006. «No es un cambio de estrategia ni un negocio complementario, es crecimiento», aseguró ayer el presidente de la compañía ourensana, José Luis Suárez. La expansión tomará forma de ladrillo de manera inminente en Brasil, donde Copasa va a construir cuatro torres de 30 plantas en Salvador de Bahía: apartamentos, dotaciones residenciales, oficinas y 150 millones de inversión. A México quiere llevar su especialización en el tratamiento de aguas, el sector a través del cual ha empezado su expansión europea, en Bulgaria, con dos plantas. Como un mundo de oportunidades claras, así ve Suárez a los que han sido los últimos países en subirse al tren europeo: «Van a disponer de unos fondos comunitarios que nosotros sabemos lo importantes que son: hemos sabido movernos en esos mundos y buscar esas ocasiones». Para Copasa el mercado de Europa del Este es atractivo desde el punto de vista inmobiliario (aunque la edificación residencial nunca ha sido la actividad fundamental de la firma) por varias razones, fundamentalmente el crecimiento de las rentas y el deficitario estado del parque de viviendas. «Es un área de expansión lógica», aseguró el presidente de Copasa.
Nuevo presidente
Por otro lado, la asamblea de la Federación Gallega de la Construcción, formada por las cuatro asociaciones provinciales del sector y por la cámara de contratistas, eligió ayer a su nuevo presidente. Será el ourensano Eligio Nieto, el único candidato en unas elecciones marcadas por el consenso tras el cisma de hace tres años.