El objetivo sería prevenir futuras malversaciones de fondos.
13 sep 2007 . Actualizado a las 10:53 h.Un comité independiente recomendó hoy reformar y fortalecer el departamento de auditoría del Banco Mundial (BM) para investigar casos de corrupción en sus proyectos y prevenir futuras malversaciones de fondos.
El comité, encabezado por el ex presidente de la Reserva Federal de EE.UU. Paul Volcker, constató la existencia de «tensiones y fricciones» entre el llamado Departamento de Integridad Institucional (INT, por su sigla en inglés) y las oficinas que gestionan los préstamos del BM.
Esas tensiones han deteriorado las relaciones de la institución con los países donantes y las naciones a las que presta dinero, alertó el comité.
El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, dijo a la prensa que no es una sorpresa que el INT haya tenido conflictos con las oficinas regionales, «que están preocupadas sobre los efectos (de las investigaciones) sobre su reputación, sus programas, sus relaciones con los países».
«Siempre que hay una unidad que tiene el difícil trabajo de cortar la corrupción, el fraude o el robo no va a ganar un concurso de popularidad, por lo que necesita un apoyo enérgico», señaló Zoellick.
El comité denunció, además, «el fracaso del Banco en la coordinación de respuestas efectivas para abordar las conclusiones de las investigaciones».
Las conclusiones del comité se publicaron como parte de un informe, de 45 páginas más varios apéndices, en el que ha trabajado desde su formación en abril de 2007, a instancias del entonces presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, que había hecho del combate a la corrupción su niña bonita.
Paradójicamente, Wolfowitz se vio obligado a renunciar en junio por un presunto trato de favor a su novia, Shaha Ali Riza, una empleada del BM.
Zoellick dijo que el informe del comité «muestra los desafíos serios a los que nos enfrentamos para acabar con el cáncer de la corrupción».
El Banco Mundial abrirá un período de comentarios públicos de 45 días sobre el estudio, tras lo cual decidirá si adopta las recomendaciones.
Zoellick recalcó que no ha «visto nada (en el informe) que no pueda aceptar».
Específicamente, el comité recomendó que el Departamento de Integridad Institucional se centre en investigar casos de corrupción y deje de ocuparse de otros tipos de infracciones por parte del personal del Banco.
Asimismo, aconsejó que el INT haga pública más información sobre sus investigaciones a los países donantes, así como al propio personal del Banco, de forma que trabaje bajo «la presunción de transparencia mediante la divulgación de procedimientos de investigación e informes finales».
Además, la INT debería ayudar a los directores regionales a establecer salvaguardas para prevenir la malversación de fondos y capacitar al personal sobre esas medidas.
Esa recomendación requerirá «probablemente» un aumento de los recursos del departamento, según Zoellick.
La semana pasada la organización no gubernamental «Government Accountability Project» divulgó su propio análisis de las operaciones del INT, que fue creado en 2001.
La asociación denunció violaciones «rutinarias» de la confidencialidad de las investigaciones y la supresión «por razones políticas» de un informe del INT sobre tres proyectos en la República Democrática del Congo.
Además, señaló que el proceso de contrataciones del personal del INT «no es transparente y beneficia a los estadounidenses». El comité presidido por Volcker también hizo alusión al tema al recomendar «más diversidad» en su equipo.
La GAP también tuvo críticas para el propio comité, pues denunció que Volcker tiene vínculos con ex miembros del departamento de auditorías que ahora trabajan para Diligence, una empresa que ejecuta algunos servicios para INT.