El fiscal estimó ayer que no existen pruebas de que José Manuel T.P. denunciase en falso el robo de su coche para timar al seguro
20 oct 2010 . Actualizado a las 10:39 h.La pesadilla de José Manuel T. P. tocó ayer a su fin tras once años de espera. Ese fue el tiempo que este vecino de las comarcas de Deza-Tabeirós ha estado imputado por delitos que no cometió. De hecho, en apenas media hora de juicio, el fiscal retiró ayer todos los cargos por, supuestamente, denunciar en falso el robo de su coche para timar al seguro.
Tras más de una década soportando una acusación que le podría haber reportado tres años de cárcel y el pago de dos multas, José Manuel vio como el fiscal reconocía que no existe prueba de cargo alguna que sostenga las imputaciones. Eso sí, el responsable del ministerio público dejó claro que sospechas sí existen, pero no pruebas: «Non hai nada que indique que fora un engano», sostuvo el ministerio fiscal.
La denuncia
Todo comenzó en noviembre de 1999, mes en el que el ahora exonerado interpuso una denuncia en la Comisaría de Santiago de Compostela por la sustracción de un vehículo de la marca Mercedes C-250 de su propiedad. Acto seguido, interpuso una demanda contra la compañía de seguro por la que reclamó casi cinco millones de pesetas de la época, en virtud del contrato de responsabilidad civil que cubría el robo del coche.
En su escrito de acusación inicial, la Fiscalía de Pontevedra no solo recordó que las diligencias abiertas en Santiago a raíz de la denuncia del robo fueron archivadas, sino que el acusado logró que la compañía le abonase el dinero reclamado pese «a que sabía que el vehículo había tenido un importante siniestro unos años antes». Este accidente, según la acusación, habría reducido considerablemente el valor del automóvil.
Se da la circunstancia de que, a finales del 2004, José Manuel T. P. fue condenado por tentativa de estafa a seis meses de prisión.
Por otra parte, las dos personas que faltaban por sentarse ante el juez para responder por un alijo de tonelada y media de hachís decomisado en aguas de Algeciras en agosto del 2001, prestaron declaración ayer en la Audiencia de Pontevedra. Ambos negaron cualquier tipo de vinculación con la droga hallada a bordo del Paz III.