Varios coches, alguno camuflado, se situó en el tramo donde el martes fallecieron los tres inmigrantes
08 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Ayer los conductores que circularon por la N-640 en Agolada se encontraron con un amplio despliegue de la Guardia Civil de Tráfico. Una vigilancia que, el regidor Ramiro Varela, indicaba que no solo se circunscribió al tramo de Ponte Vilariño sino que también incluyó otras zonas de Agolada.
El alcalde se puso ayer en contacto por el responsable de Carreteras en Pontevedra, José Manuel Piris, a fin de mantener una entrevista. Piris le dio fecha para el viernes, pero la celebración de una sesión plenaria extraordinaria impide a Varela acudir ese día por lo que el lunes se pondrán en contacto de nuevo para fijar una fecha a lo largo de esa semana. El alcalde demandará por escrito a Fomento de que agilice las obras de construcción de una variante en el tramo de Ponte Vilariño que evite una zona en la que se produjeron numerosos accidentes mortales y le hará entrega de la documentación y la solicitud al jefe provincial.
Varela explicó que en las últimas semanas la empresa redactora del proyecto se puso en contacto con el Concello y que incluso inició las gestiones con alguna empresa afectada para mirar la posibilidad de contar con la disponibilidad de los terrenos para la realización de la variante. Una vieja iniciativa que está pendiente de ejecución. Las movilizaciones vecinales en Agolada a principios del 2006 tras la muerte de un joven de 20 años, motivó la adopción de medidas por parte de Fomento en este tramo del vial donde durante años fueron frecuentes no solo los accidentes mortales sino también, casi a diario todo tipo de siniestros, con heridos leves o graves o simplemente de daños.