Catasós partirá con la superficie que las empresas comprometan comprar

La Voz

DEZA

El gobierno remite a la Xunta la modificación del PXOM para este polígono y avanza la 4ª fase de Lalín 2000

05 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El gobierno local de Lalín aprobó ayer en su reunión semanal sendos acuerdos para continuar la tramitación administrativa de los dos proyectos en marcha para dotarse de suelo industrial: la cuarta fase de Lalín 2000 y el nuevo polígono de Catasós, de desarrollo a más largo plazo que la anterior. En el primer caso se trata de la aprobación inicial del expediente de modificación del plan parcial de la tercera fase de Lalín, tras incorporar las alegaciones formuladas al documento de inicio; se somete a información pública un mes, y más tarde se solicitará a la Consellería de Medio Ambiente el preceptivo informe ambiental. Es el cambio necesario para conectar la tercera con la cuarta fase: si la cesión de la N-525 llega durante la urbanización de terrenos, el Concello instará a Xestur a construir la rotonda de acceso en O Espiño que prohibió Fomento.

Y por otra parte, el gobierno local aprobó remitir el proyecto de la modificación puntual nº 10 del PXOM para el polígono de Catasós a la secretaría xeral de Calidade Ambiental para que dictamine sobre la memoria ambiental provisional: tiene tres meses para remitir el informe, y más tarde llegará la aprobación provisional por parte del Concello lalinense.

El alcalde José Crespo explicó ayer que la coyuntura actual evita grandes presiones para desarrollar toda esta bolsa de suelo industrial, pero se trata de avanzar la farragosa tramitación urbanística para tenerlo listo cuando se requiera. Crespo explicó el distinto desarrollo de la cuarta fase de Lalín 2000 y Catasós, pensado como un polígono para empresas que necesiten mucha superficie a precios más aquilatados.

En este sentido, la primera fase de Catasós arrancará únicamente con los metros que se comprometan a adquirir, en firme, las empresas interesadas: «Poden ser 100.000 metros ou 500.000, pero cun convenio previo firmado co Concello. Non quedarán parcelas para vender, senón que se farán á carta». De esta forma, se urbanizarán solo las parcelas previa solicitud formal de los interesados, con el correspondiente aval por su parte. El Concello verá entonces cómo afrontar la urbanización: o bien directamente desde el ayuntamiento, o bien que lo hagan los propios empresarios, constituidos en una suerte de UTE bajo una concesión municipal, que acortaría plazos. Obviamente, en cualquiera de las dos opciones la urbanización se hará siguiendo las directrices del proyecto que apruebe el Concello.

Revisar la demanda de suelo

Se trata de conseguir los terrenos al precio más ajustado posible, y a ese coste se sumará el de urbanización, que en la idea de Crespo será simple: una calle central muy ancha, y ambos lados, parcelas para naves. El alcalde dijo que habrá que actualizar la demanda de terrenos; antes de la crisis, había demandas de empresas de Lalín -alguna demandaba 100.000 metros cuadrados-, Santiago y A Estrada.