El Concello utiliza la vía ejecutiva para intentar cobrar multas a Sufi

O. P.

DEZA

Aller considera que el gobierno local permitió a la empresa timar a los vecinos y ahorrarse 600.000 euros

29 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Hace tiempo que encontrar un orden del día de un pleno de Lalín con más de cinco puntos es complicado. A saber: aprobación del acta anterior, resoluciones de alcaldía, mociones del PP, del PSOE y del BNG. Los populares se aficionaron, con el bipartito en Santiago y el PSOE en Madrid, a rellenar las sesiones con mociones que sumar a las de la oposición. En semejante baldío, difícil será para Crespo cumplir su amenaza de dejar fuera de pleno las aportaciones de PSOE y BNG, por más que sean cuestiones tan machacadas como las que lleva a sesión el propio PP.

El pleno de ayer tenía dos puntos extra: aprobar los estatutos de la mancomunidad con la exclusión de Dozón, en el que hubo unanimidad al explicársele al BNG que se cobran los atrasos a dicho municipio reteniéndole entregas a cuenta de la Xunta; y una comparecencia sobre Sufi pedida por los socialistas en diciembre y a la que Crespo restó actualidad entonces, señalando que la ley marca comparecer en el pleno siguiente: o sea, ayer.

Vecinos timados

Las explicaciones del alcalde no aportaron demasiadas novedades, al punto de que Aller (PSOE) resumió su primera intervención como una mera explicación de cómo tramitar un expediente, «pero o que queremos saber é cómo o goberno local deixa que unha empresa de fóra time aos seus cidadáns», aludiendo a un ahorro superior a 600.000 euros en trabajadores, pese a lo cual el único informe data de octubre del 2008, seis años después de hacerse cargo del servicio. Como también hizo el BNG, cargó duramente contra que el Concello permita a Sufi optar de nuevo al servicio.

Susana Rodríguez fue portavoz del BNG, ante la baja por enfermedad de Francisco Vilariño, y al igual que Aller, subrayó que las críticas de la oposición al servicio de basura entre 2003 y 2007 siempre fueron negadas por el gobierno local.

Crespo inició su respuesta lamentando que ambos grupos «estén en permanente campaña electoral, e levan 30 anos nela e non nos quitan de aquí». Y empezó a defender la gestión de su gobierno. Justificó no actuar hasta el 2008, porque al principio Sufi cumplía «e a Camilo e a min nos tiña camelados»; dijo que Lalín es un pueblo limpio, pero la empresa no cumple sus mejoras al pliego para aumentar su rentabilidad «e empezou a sisar, e cando nos demos conta, a sancionamos», respondiéndole Susana Rodríguez: «Hai que estar máis despertos». Recordó a la oposición que fue él quien mandó redactar el crítico informe del 2008 para generar sanciones y rescindir el contrato.

Multas y responsables

Sobre las multas, que datan de finales del 2008, indicó que las que están sin cobrar se encuentran en ejecutiva, con la vía de apremio por parte del Oral. Sobre la responsabilidad política del caso apuntó primero al edil Camilo González Bodaño, para añadirse luego a sí mismo y al Concello. Dijo que el cumplimiento del contrato de Sufi se había encargado a un inspector de obras «por ordes de Camilo ou miñas».