El estradense Diego Suárez Touceda tiene 27 años y mucho espíritu de aventura. Trabaja como informático en la Universidad Carlos III de Madrid y acaba de embarcarse en un proyecto solidario que le ha llevado a recorrer más de 3.000 kilómetros por India y Nepal. No lo hará en tren ni en autobús. Lo hará en rickshaw , una especie de triciclo motorizado. Este carromato, con una velocidad máxima de 55 kilómetros por hora, es el vehículo más popular del sudoeste asiático.
Diego Suárez no se ha lanzado a la aventura en solitario. Su recorrido está programado al amparo de un rally internacional con fines benéficos. La carrera, conocida mundialmente como Rickshaw Run, se celebra habitualmente dos veces al año, en invierno y en primavera. Sin embargo, debido al gran éxito obtenido, este año se ha celebrado además una tercera edición en otoño. En la carrera compiten un total de 61 rickshaws pilotados por participantes de todo el mundo. En el rally toman parte siete españoles, tres de ellos gallegos. Diego Suárez es uno. Los otros dos son de Bueu. En el equipo del estradense ninguno de los miembros es experto en mecánica ni tiene experiencia en eventos de este tipo. Sin embargo, compensan sus carencias con su gran afición a los viajes, su interés por el conocimiento de otras culturas y su compromiso con la ayuda a los más desfavorecidos.
La carrera ha comenzado el domingo en el estado de Goa (India) y terminará el viernes de la próxima semana en la ciudad de Pokhara, en Nepal.
En este peculiar rally no hay vencedores ni vencidos. El único objetivo es la recaudación de fondos para el desarrollo de proyectos dirigidos a la mejora de las condiciones de vida de los grupos más desfavorecidos de India y Nepal.
El equipo de Diego Suárez ha reunido 1.000 libras antes de la salida a base de venta de rifas, celebración de fiestas benéficas y subastado de las rastas de uno de los participantes. Los fondos conseguidos hasta el momento se destinarán a las oenegés Frank Water y Maiti Nepal.