De los más de 140 empresarios de Lalín convocados por la AED solo asistieron a la reunión de ayer 28 contando los tres miembros de la directiva. Una falta de asistencia que situaba la representatividad en alrededor de un 26% y que los asistentes consideraron que no era suficiente para que ayer se crease ya una comisión que continuase con la labor de negociar un posible plan de vigilancia tanto para los polígonos de Lalín 200 y Botos y para la franja de la Nacional 525 donde se encuentran también ubicadas un gran número de empresas.
Pese a los intentos del presidente de la AED, José Luis Vila, porque de la reunión de ayer saliese ya una comisión, los asistentes consideraron que era mejor convocar un nuevo encuentro en el que exista un quórum mayor. Como posible fecha de la próxima reunión se barajó la del próximo jueves, día 23. A ella se invitará a un representante de una comunidad de propietarios, en principio la del polígono do Tambre de Santiago, para que explique a los asistentes el funcionamiento tanto de la comunidad de propietarios como del sistema de vigilancia que posee el polígono.
La constitución o no de una comunidad de propietarios en la primera y la tercera fase del polígono Lalín 2000 y el de Botos fue otro de los caballos de batalla del encuentro celebrado ayer. El presidente de la AED puso sobre la mesa la reivindicación del Concello que viene instando a los empresarios a que creen la comunidad y que amenaza con llegar a cortarles la luz. Desde la creación del parque empresarial los gastos de mantenimiento de jardines y alumbrado público los viene asumiendo el Concello. Son cuestiones que se deberían afrontar con las cuotas de los propietarios, al igual que ocurre con una comunidad de vecinos.
En la reunión uno de los asistentes propuso la figura de la entidad de conservación, una iniciativa que será estudiada por la AED. Se habló también de la necesidad de contar en la próxima reunión con alguna empresa de seguridad, con el alcalde para negociar el grado de participación del concello en una futura comunidad de propietarios, dado en el polígono Lalín 2000 el Concello cuenta con varis propiedades y con Xestur. José Luis Vila se hizo eco de las demandas de algunos empresarios y aludió a que en los últimos días a tenor de las manifestaciones de los empresarios había recibido la llamada ya de una veintena de compañías de seguridad interesadas.
Vila indicó que el coste de dotar de seguridad el polígono Lalín 2000 podría suponer de media un coste a cada propietarios de entre 60 y 100 euros al mes, una cantidad que, dijo, podría ser asumida por los empresarios.
La idea es abordar el tema de la seguridad de una forma conjunta, dada que es una preocupación generalizada, y estudiar la posibilidad de incluir los dos polígonos y la franja de la Nacional 525.
Se habló también de la posibilidad de colocar dos cámaras que enfoquen directamente a la carretera situadas en las dos entradas naturales del polígono Lalín 2000.
Incremento de Guardia Civil
Por su parte el alcalde de Lalín, José Crespo, anunció ayer su intención de movilizar a todos los colectivos de Lalín si el Subdelegado del gobierno no suplementa la dotación de la Guardia Civil. Con esta medida el alcalde pretende poner en marcha una ofensiva porque considera que «xa está ben de que nos tomen o pelo». Pide a Delfín Fernández que no se excuse en un índice de delincuencia bajo para no mandar efectivos y cree que Deza está discriminada en materia de seguridad.