Una nieta denuncia la desaparición de los restos de su abuelo de un nicho en el cementerio de Vilela

R. R.

DEZA

El panteón cambió varias veces de manos

05 feb 2009 . Actualizado a las 10:27 h.

La nieta de un vecino de la parroquia de Vilela, en el municipio de Rodeiro, busca el cadáver de su abuelo. El sábado por la mañana, la mujer, que reside en Burela, se presentó en el cementerio parroquial con la funeraria con la intención de retirar los restos de un nicho donde supuestamente seguía enterrado su abuelo y se lo encontró vacío.

Todo empezó hace unos meses. El pasado verano la mujer presentó una denuncia en el cuartel de su lugar de residencia contra un vecino que se quedó el nicho como permuta dentro, al parecer, del reparto de una herencia. La nieta alegaba que tenía un acuerdo verbal con él a través del cual éste se comprometía a mantener durante un determinado número de años los restos de su abuelo en el mismo panteón donde fue enterrado en el 2004. Este vendió posteriormente el nicho a otra vecina de Vilela que al parecer accedía a la compra siempre y cuando estuviese vacío. Lo que quería saber la nieta era dónde estaba ahora el cadáver de su abuelo.

La denuncia fue tramitada por el juzgado de Viveiro y dentro de las diligencias llevadas a cabo se dio parte a la Guardia Civil de Rodeiro, que envió los datos de los cambios de propiedad. La Consellería de Sanidade por su parte realizó una inspección y determinó en un informe que los restos de esa persona seguían estando en el mismo nicho.

De aquella investigación se llegó a la conclusión de que no existía ningún delito y que a la familia del fallecido solo le quedaba la posibilidad de recurrir por la vía administrativa. Visto el informe de Sanidade, la nieta pidió permiso para exhumar los restos con la intención de incinerarlo.

Una vez se lo concedieron optó por retirarlos y cuando fue éstos no estaban. Se cree que los restos fueron a parar antes de tiempo al cenicero del panteón. Por su parte, el párroco significaba que desconocía lo que pasara y que no le correspondía vigilar el camposanto.