Nacho: «Con el paso de los años tengo nostalgia de aquel Compos»

Manuel García Reigosa
M. G. REIGOSA SANTIAGO / LA VOZ

DEPORTES

El técnico del Órdenes, Ignacio Fernández, cree que ser entrenador es «más difícil de lo que se piensa»

01 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Doce años después de retirarse como futbolista profesional en el Compostela, Nacho, actual entrenador del Órdenes de Tercera, conserva el perfil acerado de aquel lateral zurdo que no se cansaba de hacer kilómetros y poner diques en su banda.

-Lo veo igual que hace casi tres lustros. ¿Sigue en el bando de los que dicen lo que piensa?

-Me gustaría. Las ideas son las mismas. Pero creo que algo sí he cambiado.

-¿Se frena más? ¿Con la edad se piensa más lo que se dice?

-Frenar, no. Pensar más, sí. Hay cosas que con el paso del tiempo cogen otra perspectiva. Lo que te parecía blanco ya no lo ves tan blanco.

-¿Se ve distinto el fútbol como entrenador respecto a cuando uno es jugador?

-Como entrenador es bonito ver que el equipo puede hacer cosas que preparas. Piensas en plural, por 25. Es mucho más difícil de lo que la gente cree. A veces el futbolista piensa que entrenador puede ser cualquiera. Pero si quieres hacer un trabajo serio, es más que sentarse en un banquillo. El futbolista es, ante todo, presente y primera persona: yo, yo y yo, aunque haya compañerismo y preocupación por adaptarse a un sistema.

-¿Qué entrenadores le dejaron más huella?

-Debo decir que me arrepiento mucho de no prestar más atención en todo lo que llevo hecho. De todos se aprende.

-¿También de Chechu Rojo?

-No llegamos a conectar. Cuando estás jugando no entiendes que no te pongan. Yo, por lo menos, no lo entendía nunca. Con el paso del tiempo te das cuenta. Volví a ver a Chechu Rojo, en un viaje con el Compos, y hablamos, comentamos el pasado y quedó una buena relación, aunque como entrenador y jugador fue muy mala. Si me hubiese cogido con más edad quizá hubiese sido distinto. Hay gente que sabe esperar su momento y quizá no fue mi caso.

-¿Clemente llegó a convocarlo para la selección?

-No, no. Comentó algo sobre mí, pero es un tema del que no me gusta hablar.

-Me está quitando la siguiente pregunta...

-No me la plantee, es de las cosas que no me gusta remover.

-¿Qué jugador lo impresionó más en su etapa en activo?

-Aunque no me tocó marcarlo, Ronaldo. Tenía condiciones increíbles. En potencia y velocidad era algo fuera de lo normal. Tuvo una lesión grave, fichó por el Madrid y fue máximo goleador sin aquella velocidad y aquella potencia de la época del Barcelona. Sin aquella lesión hubiese firmado cuotas goleadores inalcanzables. En cuanto a los que tuve que marcar, Figo me daba mucho trabajo, pero con Figo cumplí siempre. Romario, Stoichkov, Schuster, Laudrup... Los ves y te das cuenta de que juegan a un fútbol distinto, que tienen algo más.

-El ascenso del Compos... Aquello fue un milagro, Nacho.

-Con el paso de los años tengo más nostalgia de aquel Compos. Y cuando veo alguna imagen, me parece que no pudo ser posible. No solo llegar a Primera, sino competir como se hizo.

«Hay un equipo, el Athletic de Bielsa, del que me gusta su concepción de fútbol»

Nacho no encuentra un equipo tipo que sea referencia global. Prefiere sumar conceptos.

-En posesión de balón, la referencia es el Barcelona. Para salida rápida, el Real Madrid. Ahora mismo hay un equipo como el Athletic de Bilbao con un entrenador como Bielsa del que me gusta su concepción de fútbol.

-Ahí está saliendo su vena idealista...

-[Risas] También es verdad. Así me ha ido.

-Tampoco se quejará.

-Hombre, hubo cosas que me pasaron factura.

-Por ejemplo...

-No me gusta hablar del pasado. Pero estoy tranquilo, soy feliz. Todos sabemos que para llegar a algunos sitios hay que ser más correctos en las cosas que se dicen. Si tuviera que ser así, no estaría contento. Y prefiero estar contento.

-Según de qué pasado se trate. Seguro que de las tortillas del Periquillo guarda un buen recuerdo.

-Hombre claro. Siempre se hacían los viernes, después de los entrenamientos. Fue una etapa muy bonita en el Compos. Además, ascendimos.

-Acabamos en tiempo presente. ¿Ahora está disfrutando en el banquillo del Órdenes?

-Mucho.