Cede a la presión del Gobierno cántabro para aliviar su deuda de 33 millones
08 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Sin patrimonio y con una deuda de 33 millones de euros, el Racing de Santander se ha convertido en el último club en abrazar la tabla de salvación que supone la Ley Concursal (y ya son nueve, solo entre los que militarán en Primera la próxima campaña).
En la decisión ha pesado la presión que ha recibido la entidad por parte del Gobierno de Cantabria, aunque ayer los máximos mandatarios del Racing restaran importancia a los requerimientos del Ejecutivo autonómico. El presidente del club, Francisco Pernía mostró su «sorpresa» por el comunicado exigiendo la entrada en concurso, que ha dicho que deberá explicar el propio Ejecutivo, e insistió en que ambas instituciones trabajan en la misma dirección.
A su lado, el director general del equipo cántabro, Roberto Bedoya, desgranó la deuda: 11,2 millones se les deben a los jugadores, 14 a Hacienda, 3,2 a otros clubes (entre los que se encontraría el Deportivo, a raíz del traspaso de Canales) y representantes, 2,7 millones de préstamos y 1,5 a proveedores. Ambos directivos aseguran que «han apurado los tiempos» para tomar esta solución por «no perjudicar» al equipo y no por intereses personales, aunque han opinado que, por sus números, el Racing «no es una empresa para acudir a la ley concursal».
Sin embargo, reconocieron que el problema del club es que no tiene tesorería y no puede acudir a créditos, ya que lleva «cuatro años» sin un «accionista de referencia», por lo que han asegurado que el objetivo prioritario es «no cejar en el empeño» de buscar un nuevo inversor.
El presidente remarcó que al actual propietario del club, el empresario indio Ahsan Alí Syed, no ha sido el inversor que se pretendía para el club y ha asegurado que «ha hecho sufrir al racinguismo y al Racing». Pernía apuntó que la última vez que habló con Alí Syed fue hace quince días, pero dijo que, a pesar de su paciencia y después de las veces que le ha explicado la situación del club, «todo el mundo se llega a hartar y puede mandar a cualquiera a hacer puñetas».
Ha asegurado que desde hace cuatro años tanto él como Bedoya y el resto del consejo de administración han insistido en la necesidad de que el club contara con «un empresario detrás», por lo que ha reiterado que ahora hay que buscar un nuevo inversor. Y Bedoya añadió que a partir de ahora hay que volver también «a la normalidad deportiva» y preparar la temporada 2011-2012.
Sobre la situación de la plantilla, Pernía señaló que había hablado con los jugadores, que están «preocupados», aunque quieren hacer lo que les gusta, que es jugar y no «hablar de otras cosas», aseguró.