También fueron suspendidos a perpetuidad el ex consejero delegado del Juventus Antonio Giraudo, y exvicepresidente de la Federación de Fútbol, Innoccenzo Mazzini.
16 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La Comisión Disciplinaria de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) dictaminó ayer la exclusión de por vida del ex director general del Juventus Luciano Moggi de cualquier cargo en el ámbito de ese deporte por el caso Calciopoli, el sistema de corrupción en el fútbol italiano destapado hace cuatro años.
Junto a Moggi, también fueron suspendidos a perpetuidad por su implicación en el mismo caso el ex consejero delegado del Juventus Antonio Giraudo, y exvicepresidente de la Federación de Fútbol, Innoccenzo Mazzini.
La Comisión decidió «la exclusión» para los tres de «cualquier puesto o categoría de la FIGC», con lo que acogió la petición presentada por el fiscal federal, Stefano Palazzi, informó la FIGC en un comunicado.
El dictamen de la Comisión Disciplinaria llega después de que el pasado 28 de abril el Tribunal de Justicia deportiva de la FIGC considerara inhabilitado de por vida para el desempeño de cualquier cargo futbolístico a Moggi. El Tribunal se pronunció en estos términos en respuesta a la consulta formulada en marzo por el presidente de la FIGC, Giancarlo Abete, sobre la situación de Moggi, sobre el que pesaba, hasta ese momento, una inhabilitación de cinco años dictada por la justicia deportiva italiana en el 2006.
Moggi, Giraudo y Mazzini podrán recurrir la decisión de la Comisión Disciplinaria ante el Tribunal de Justicia Federal en segunda instancia, precisó el diario La Gazzetta dello Sport.
Las consecuencias deportivas de la red de corrupción fueron que el Juventus de Turín quedara despojado de los títulos que había ganado en el 2005 y el 2006 (este último asignado al Inter) y fue condenado a descender a la Serie B, la Segunda italiana.
El caso Calciopoli produjo también sanciones contra otros clubes, el Milan y el Lazio, y golpeó a dirigentes y árbitros.
En enero del 2009 comenzó en Nápoles el proceso penal por Calciopoli, con 26 personas imputadas, entre ellas Moggi.
El juicio se centra en las supuestas irregularidades en unos quince partidos del campeonato de la Serie A en la temporada 2004-2005, incluido un empate sin goles entre el Juventus y el Milán, para favorecer los resultados del equipo turinés o de clubes amigos.