Los peritos de Horacio Gómez defienden sus polémicas cuentas

x.r. castro PONTEVEDRA / LA VOZ

VIGO

Justifican sus prácticas contables denunciadas por los administradores en base a que el Plan General no reflejaba una imagen fiel de la sociedad

15 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El fútbol puede tener su propio plan contable. A esa conclusión sería fácil llegar después de escuchar a los peritos propuestos por la defensa de Horacio Gómez en la segunda sesión de la vista oral encargada de depurar responsabilidades en la quiebra del Celta. La necesidad de dar una imagen real prevalecía sobre cualquier principio del Plan General Contable del año 90, al que estaba sujeta la entidad celeste en los balances que ahora se están analizando tras la propuesta de culpabilidad de la administración concursal.

En una sesión de marcado corte técnico los cinco testigos propuestos por la defensa de Gómez justificaron sus prácticas contables. «En una auditoría se aplican los principios de contabilidad, pero puede darse el caso de que si estos principios van en contra de la imagen real, pueden distorsionar», aseguraron Luis Aurelio Martín y Esther Alonso, autores de uno de los informes que asiste a Horacio Gómez en la vista. En ese documento ya indicaban que «se permite, expresamente, la no aplicación de un principio contable cuando (...) distorsione la imagen que un tercero podría formarse sobre la verdadera situación patrimonial».

Federico Cruz, un ex inspector de Hacienda, no le dio la razón, pero justificó la teoría: «No era correcto el ajuste contable [se refería a la no provisión de las actas de Hacienda] pero para encontrar la imagen fiel se buscan apoyos. Puede haber contradicciones entre reflejar la imagen fiel y el riesgo empresarial».

El caballo de batalla estriba en la falta de provisión en el balance de 18 millones para las actas de Hacienda derivadas del impago del IVA y IRPF por las transacciones con jugadores en el extranjero. Según la administración concursal atendiendo al principio contable de imagen fiel y prudencia valorativa, esa partida debería estar reflejada, pero las peritos de la defensa se apuntaron a las tesis contrarias, aunque en el caso de Federico Cruz con alguna salvedad: «No está claro si las actas debieron ser provisionadas, la decisión del Celta puede considerarse correcta, pero planteaba una estimación contable. El principio de prudencia es relativo, porque puede desfigurar la realidad».

Tanto el auditor Luis Aurelio Martín como Carlos Mantilla, uno de los padres de la Ley Concursal, coincidieron en que no se debía provisionar la cantidad «porque que hay que tener en cuenta que estaban recurridas y que había una alta probabilidad de ganarlas».

Todos ellos se amparan además en fallos recientes favorables a los clubes, aunque Federico Cruz apuntó que esos fallos obedecen más a falta de pruebas que a otro tipo de criterios.

Lo mismo sucede con la activación de los jugadores de la cantera, epígrafe que en su día reportó 12 millones de euros al balance de la gestión de Horacio Gómez. La administración concursal indicó que esa partida no tenía lugar en el PGC, en donde solo podían recogerse las transacciones onerosas, algo que admiten los peritos «pero este supuesto define un activo que da imagen real y que puede dar réditos en un futuro», apunta Esther Alfonso. Mantilla habló de los costes, que deben tener una compensación cuando llegan al primer equipo.