Álex Geijo debería ser la bala en la recámara del Granada, pero las escopetas se han virado hacia una guerra interna. Los servicios médicos dicen que puede jugar al 90%, la dirección del club quiere que juegue a toda costa y Fabri González no lo ve después de un mes parado. Por eso, lo único cierto en la antesala del choque decisivo es que el delantero nacido en Suiza entró en una lista de 22 convocados y esta mañana volverá a pobrarse. Quizás él tenga la última palabra, y como sus 24 goles en Liga mandan mucho acabará eligiendo ir al banquillo como paso previo a saltar al campo.
La falta de sintonía en el Granada quedó de manifiesto en la mañana de ayer después de la sesión de trabajo a puerta cerrada. Francisco Roldán, el jefe de los servicios médicos del club dio el visto bueno. «Existe un 90% de posibilidades para que Geijo pueda jugar. La prueba que se le ha hecho ha sido satisfactoria. Mañana [por hoy] se repetirá y se decidirá», comentó. La tesis del médico concuerda con las creencias y los deseos del Quique Pina, el peculiar presidente, y sus hombres más allegados, que mantienen desde hace tiempo que el goleador llegaría al play off en condiciones de jugar.
Fabri es la voz disonante en esta historia. El entrenador lucense no lo ve, de hecho lo descartó para la eliminatoria en una entrevista concedida a La Voz el domingo pasado.
Ayer no lo descartó, pero sigue sin verlo, e incluso se ofendió cuando la prensa local le preguntó por él. «Un jugador que ha estado prácticamente un mes sin tocar balón no puede estar disponible para jugar mañana mismo», sentenció.
Todo apunta a que Fabri González está recibiendo presiones por parte de las altas instancias del club para que cuente con Álex Geijo para el determinante partido, pero el lucense parece tener en su cabeza otro tipo de ataque con Ighalo como principal estilete.
Geijo podría tener la última palabra y en Granada están convencidos de que su sombra es muy alargada dentro del vestuario. Los 24 goles son un aval de dimensiones considerables para tomar una decisión que pasa en gran medida porque ocupe un lugar entre los 18 convocados, vaya al banquillo y si el partido lo requiere acabe disputando algunos minutos.
Álex Geijo (Ginebra, Suiza, 1982) estaba realizando en Granada la temporada de su vida cuando se lesionó en un hombro. En 33 partidos de Liga había firmado la friolera de 24 goles convirtiéndose en el cuarto máximo artillero de la categoría pese a perderse nueve partidos de Liga. Su envergadura (184 centímetros) y sobre todo su carácter de rematador le convirtieron en uno de los delanteros más temidos de la Liga. Hoy será una amenaza en la recámara para el Celta.