El cambio de grupo que el Lugo experimentó el pasado verano le apartó de enfrentarse contra equipos vascos. No obstante, en la anterior campaña, los rojiblancos disputaron seis encuentros en Euskadi. Los de Setién marcaron en todos los compromisos y sólo cayeron derrotados contra el Athletic B cuando la temporada languidecía (2-1).
En los seis partidos disputados por el Lugo en el País Vasco con Quique Setién como entrenador, el cuadro rojiblanco presenta un balance de dos victorias, tres empates y una derrota. Marcó nueve goles y encajó ocho. Ahora, en vísperas del choque de promoción de ascenso contra el Alavés, uno de los objetivos de los del Ángel Carro pasa por perforar la meta de los vitorianos.
La pasada temporada, el Lugo resolvió sus dos encuentros contra el Alavés con sendos empates. Los vitorianos, que partían como serios candidatos al ascenso, arrancaron un punto sin goles en la ribera del Miño y contemplaron cómo los rojiblancos cosechaban una igualada en Mendizorroza. Ambas escuadras se desinflaron a medida que las jornadas se consumieron y ninguna de las dos finalizó el curso en puestos de play off de ascenso.
El primer partido del Lugo en Euskadi con Setién como entrenador se produjo en Arlonagusia. Entonces, el Lemona se adelantó por 2-0, pero los rojiblancos reaccionaron para sellar un empate en el último cuarto de hora.
Mejor irían las cosas en los dos siguientes viajes a tierras vascas. Ante el Barakaldo, los lucenses sellaron el triunfo merced a un gol de penalti de Cristóbal. Y contra el Sestao River, también conseguirían los tres puntos (1-2). Tornero rubricaría el primer tanto de los rojiblancos.
Tras empatar ante el Alavés, el Lugo arrancaría otra igualada en el campo de uno de los gallitos de la Segunda B en las últimas campañas. Ante el Éibar, los de Setién se adelantaron en el marcador en dos ocasiones, pero un tanto de Manu García en el minuto 88 les privó de la gloria de un triunfo de prestigio.
La única derrota del Lugo de Setién en el País Vasco se produjo ante el Bilbao Athletic. Entonces, los rojiblancos se adelantaron tras el descanso, pero no pudieron evitar la remontada de los vizcaínos en apenas cinco minutos.
Respeto
El Alavés, verdugo del Melilla en la primera eliminatoria de la promoción, se muestra cauto a la hora de valorar el potencial del Lugo. Así, Julio Pardo, jugador de los vitorianos, calificó el estilo de los rojiblancos como «de lo mejorcito de Segunda B». «Va a ser muy difícil», añadió el centrocampista.