Moncho López (Ferrol, 1969) lo ha vuelto a hacer. El entrenador gallego ha domado de nuevo a los Dragoes para hacer al Oporto campeón de la Liga portuguesa de baloncesto. Lo hizo ante el Benfica (86-76, en el séptimo partido del play off), que lo tiene por enemigo deportivo número uno, tras sucumbir también en fútbol, balonmano y, probablemente, en hockey sobre patines.
En cierto modo, Moncho López ha recuperado la pasión de los portuenses por el deporte de la canasta. «Hacía siete años que no ganaban la Liga, y 28 que no lo lograban en su cancha ante su público. Ahora, por la calle me felicita cantidad de gente de todas las edades. Ser del Oporto es una religión. El hecho de entrenar en este club es muy grande. Me siento recompensado por el baloncesto», resume el preparador. «He recibido treinta y siete mensajes de España, procedentes de presidentes de federaciones autonómicas, representantes de jugadores, entrenadores... estoy sorprendido, aunque sé que la gente del baloncesto sigue a la gente del baloncesto, aunque se encuentre en Ucrania», añade. De hecho, con su familia viviendo en Porriño, asegura.
Con su contrato a punto de expirar, siempre habrá retos nuevos para el ex seleccionador español, tanto en España como en otras Ligas europeas. «Con el Oporto hemos ganado todos los títulos, salvo la Supercopa, y como entrenador te realizas. Es cierto que me hacía mucha ilusión ganar la Liga, pero la ilusión es algo que hay que ir renovando, allá donde estés», explica.
La fórmula del éxito en la desembocadura del Duero ha sido la continuidad. «Tengo un grupo humano muy bueno y los americanos han aportado mucho. Si el Benfica se basa más en sus individualidades, nosotros nos apoyamos más en el colectivo», analiza.
Con este método, Moncho López ha contribuido a las vitrinas del Oporto con una Copa de la Liga, una Copa de Portugal, el Campeonato Apertura y la Liga lograda ayer. «Tiene mucho mérito, y requiere esfuerzo, aunque digan que en Portugal el baloncesto no es importante», dice.
El entrenador ferrolano aseguraba que estaba al día del baloncesto gallego: «De hecho, seguiré el partido entre el Burgos y el Obradoiro, como pueda porque tengo una cena oficial del club».