Jugó casi siempre a remolque y una técnica a Nguema cercenó la remontada
02 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Moncho Fernández había anticipado antes de partir de viaje que esperaba un partido complicado, a tenor de las características del rival. Y eso es lo que se encontró, pese a que los compases iniciales parecían presagiar lo contrario. Porque el Obradoiro empezó bien en La Palma y pronto cobró una ventaja de cinco puntos, 5-10. Pero a partir de ahí se atascó. Y, lo que es peor, dejó que el conjunto insular encontrase la brújula en ataque.
En el minuto cinco del primer capítulo el técnico gallego ya tenía a dos jugadores importantes con dos personales, Andrés Rodríguez y Deron Washington, por lo que dio entrada a Eric Sánchez y Feliú.
El partido entró en una fase de tirones, de uno y otro lado, y cerró los diez minutos iniciales con 23-20, tras un postrer triple de Bonhome.
El comienzo del segundo cuarto fue demoledor para los santiagueses, que en apenas minuto y medio encajaron un parcial 10-0. El ataque no acaba de coger vuelo y la defensa no era la que se esperaba de un equipo que suele dejar a sus rivales por debajo de setenta puntos y que al descanso ya había encajado cincuenta. La diferencia mayor estaba en los triples: 5/7 los canarios (Bonhome cuatro sin fallo) por 2/12 del Obradoiro Blusens Monbus. Además, muchas faltas personales en el debe de los gallegos.
Tras el paso por los vestuarios los visitantes salieron con más brío. Un dos más uno de Oriol Junyent y una canasta de Andrés Rodríguez dejaba la diferencia en diez.
El filial canario no se dejó llevar. Siguió apretando bien en defensa, con cambios que se le atascaban al Obradoiro, que forzaban muchas imprecisiones. Y así se entró en una fase de intercambio de canastas sin que acabasen de aparecer los lanzadores gallegos.
El equipo palmero aguantó sin mayores problemas el intento de remontada del conjunto de Moncho Fernández. Perdió fluidez ofensiva, pero supo contener al rival y se llegó al último cuarto con 65-54.
Milagro interrumpido
Por un momento el milagro empezó a tomar cuerpo. Un triple de Nguema, otro de Corbacho y dos tiros libres de Kendall estrecharon las diferencias a solo cuatro puntos. Y ahí llegó una acción clave, porque los árbitros le pitaron técnica a Nguema por protestar. Los palmeros no desprovecharon la coyuntura. Recompusieron filas y de nuevo cogieron el mando. Otra técnica, esta vez a Oriol Junyent, acabó con las últimas esperanzas y terminó de desquiciar al Obradoiro, que ya no depende de sí mismo para el ascenso directo.
Por segunda vez esta temporada, el conjunto de Moncho Fernández se dejó el liderato en tierras canarias. Primero fue en la pista del Isla Tenerife, y ayer en La Palma.
Parciales en cada cuarto: 23-20; 27-15; 15-19; 21-17
Árbitros: Francisco Javier Bravo Loroño y Raúl Blanco Castelló. Muy protestados por los visitantes.
Incidencias: Centro Multiusos de Santa Cruz. Alrededor de un millar de espectadores en las gradas.
Alvarado (2), Martínez (2), Bonhome (19), Orfila (7) y Odiakosa (15) -cinco inicial-
Díaz (8), Schaftenaar (9), Arrocha (12) y Kloss.
Andrés Rodríguez (8), Bulfoni (11), Washington (5), Kendall (13) y Oriol Junyent (12) -cinco inicial-
Eric (4), Feliú, Corbacho (8), Ruffin, Hopkins (7) y Nguema (3)