El «virus» FIFA deja secuelas a Benzema y Messi

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Había alarma en Madrid y Barça por el choque de España en Lituania, pero los problemas de cara al fin de semana llegaron desde París y Costa Rica.

30 mar 2011 . Actualizado a las 22:59 h.

El temido «virus FIFA» sólo ha dejado leves secuelas al Real Madrid y al Barcelona, y no precisamente por el partido disputado por la selección española en el sembrado de Kaunas. Los problemas físicos, al parecer de menor importancia, afectan al delantero francés Karim Benzema y al 'todocampista' argentino Leo Messi, bajas probables para los choques de este fin de semana, correspondientes a la trigésima jornada de Liga.

El ariete galo ha estado se realizó este miércoles unas pruebas en el Hospital Sanitas La Moraleja después de que llegara de Francia con un pinchazo en la parte posterior del muslo izquierdo.

El diagnóstico es que la lesión «no es grave», aunque es complicado que juegue este sábado ante el Sporting y, lo que resulta más preocupante para los madridistas, el martes próximo ante el Tottenham, en el primer asalto de cuartos en la 'Champions'.

Llegaría muy justo para medirse al Athletic, la próxima semana.

La alarma saltó en París. Benzema, posiblemente el hombre más en forma del Real Madrid, se retiró lesionado el martes del amistoso entre Francia y Croacia, que terminó sin goles. Pidió el cambio por precaución. Mientras se retiraba, sustituido por Gameiro, en el minuto 74, se tocaba la parte posterior del muslo izquierdo. Nada más llegar al banquillo le vendaron. En una primera exploración tenían la impresión de que podría tratarse de un desgarro, no una rotura, lo que supondría un tiempo de baja estimado entre una semana y 10 días.

Por su parte, Messi aterriza este jueves en Barcelona a sólo dos días de un Villarreal-Barça importantísimo para el desarrollo del tramo final de la Liga y con unas molestias en el aductor derecho que, más que alarmar, están creando pánico en el club azulgrana. Y eso que no jugó ni un minuto en el amistoso Costa Rica-Argentina (0-0). Aunque el '10' azulgrana estaba dispuesto a jugar, la presión que hizo Juanjo Brau, el fisioterapeuta del Barça que siempre le acompaña en sus viajes transoceánicos, surtió efecto y su seleccionador, Sergio Batista, entendió que no era necesario forzar a Leo en un 'bolo' sin puntos en juego. El caso de Messi es de difícil solución. El Barça, con el Madrid pisándoles los talones en la Liga, clasificado para cuartos de final de la Liga de Campeones y con la final de Copa a la vuelta de la esquina, no puede darle un descanso que él también rechaza porque solo se divierte jugando. Y es imposible convencerle para que renuncie a algún amistoso de Argentina, como ha hecho Cristiano Ronaldo con Portugal, porque Messi todavía tiene la sensación de que no se ha ganado a la afición de su país. Incluso en el primer amistoso de esta 'gira' ante Estados Unidos (1-1) actuó extra motivado, acelerado y exponiéndose a duras entradas. Las consecuencias de tantos partidos y viajes, unas molestias en el aductor que serán examinadas con lupa. Si tiene que ser reservado, será en El Madrigal. Luego será imposible.