Santos se marcha con duras críticas

nino soto PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Afirma que el club estuvo sin gobierno. «Solo me faltó hacer de Roelio», en alusión a la mascota

23 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Fernando Castro Santos abandonó ayer el barco granate, pero antes de lanzarse por la borda dejó un par de recados a varios responsables de la entidad. Sin citar nombres, cargó contra la dirección deportiva del club por negarle apoyo y colaboración. «En el aspecto deportivo del Pontevedra hay poca gente y malavenida», recriminó el de Lourido durante una rueda de prensa, en la que estuvo acompañado por el presidente, Mauricio Rodríguez. «Y eso no es bueno para lograr los objetivos marcados».

Aconsejó a los verdugos de su marcha que «retiren a un lado sus egos y remen en la misma dirección, ya que de lo contrario, será difícil de conseguir la permanencia».

De hecho, Castro Santos indicó que «espero que con mi marcha se tranquilicen todas las aguas, que en el Pontevedra es difícil que estén tranquilas porque siempre hay gente por el medio que quiere joder», sostuvo. «Nunca necesité juntas, ni consejos, ni comisiones de seguimiento para insinuarme que tenía que marchar».

El ex técnico granate lanzó además un mensaje a los que querían verle fuera de Pasarón. «Doy un paso al costado por responsabilidad y por sentimiento granate. No me hicieron falta los obstáculos. Es la primera vez que abandono un proyecto al que me llamaron», recalcó. «Hay una inestabilidad muy peligrosa dentro del club».

Temió en su día ver al Pontevedra acabar como el Cerro Reyes, equipo expulsado de la liga por impago a sus jugadores. «El Pontevedra estuvo un mes y medio sin gobierno», precisó. «Me tocó hacer de todo menos de entrenador, y solo me faltó también hacer de Roelio», apuntó, en alusión a la mascota del equipo. «Me he partido la cara, enemistándome con gente importante del Pontevedra porque íbamos a desaparecer».

Desveló que al llegar a Pasarón le confesaron que la situación de la entidad era complicada, pero factible. Pero se produjo en días un giro de 180 grados. «A los quince días me explicaron que no había viabilidad y que el club estaba al borde de hacer crack», detalló.

Aunque su marcha se produjo ayer de forma oficial, el técnico de Lourido reveló que no abandonó con anterioridad al Pontevedra «para no dejar solos a los jugadores que llegaron nuevos» en el mercado invernal. También criticó la decisión de la entidad de dar el visto bueno a la marcha de Igor da Souza, «nuestro goleador». Contestó a las voces discordantes sobre la sequía goleadora del Pontevedra desde el 2 de enero. «Claro que no marcamos goles, se va el goleador y aún encima tenemos la mala suerte de que quien lo sustituye llega al club y se lesiona».

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Castro Santos no se arrepiente de su segunda etapa en el banquillo granate. «No me arrepiento de nada -dijo-. Hice todo lo que podía por este club y más. No fue un buen negocio para mí».

También está convencido de que los jugadores no son los culpables de su dimisión. «La plantilla no me hizo la cama», afirmó rotundamente. «Es imposible que un entrenador tenga el beneplácito de más de 20 jugadores, pero a mí me pareció que había buena relación».

Por su parte, el dirigente granate, Mauricio Rodríguez, afirmó que el de ayer «fue un día muy triste, porque se marcha una persona honrada».

«Me enemisté con gente importante del Pontevedra porque íbamos a desaparecer»

Fernando Castro Santos