Qué usted no siguió por la tele el Bayern de Múnich-Inter? Si no lo vio, sepa que se perdió el mejor partido de los que últimamente se disputaron en la Champions. Como se lo digo.
El marcador final (2-3) reflejó los méritos del equipo italiano, el Inter, que se empleó como todo seguidor querría ver siempre a su equipo en el campo, con un fútbol serio, de calidad, que no decayó ni en el tramo final. Tanto que ese espíritu y juego permitieron al Inter cerrar el marcador con un 2-3 que le clasificó para los cuartos de final.
Corría el minuto 88 cuando el camerunés Eto?o, tras forcejear con la defensa, pasó el balón a su compañero Pandev quien, en un colocado remate, lo envió a la red. Los 66.000 alemanes que abarrotaban el estadio de Múnich enmudecieron al instante, mirándose unos a otros sin creer lo que acababa de suceder. También la tele nos ofreció imágenes del banquillo del Bayern, en donde Van Gaal parecía petrificado, sin un solo gesto ni cruzar una palabra con sus acompañantes. Hasta ese momento, el Bayern se creyó clasificado con el 2-2, porque contaba con el favorable 0-1 de la ida.
Está visto que todo cambia.
Ahora ya no vale aquello de que «juegan dos equipos y siempre gana el alemán».