El presidente del Coruxo, Gustavo Falqué, tiene hambre de derbi. Reconoce que el equipo lleva una buena temporada, aunque sería injustificable relajarse, ya que queda mucha liga. «No podemos descuidarnos», señaló. Sitúa la salvación entre los 46 y los 48 puntos, y aseguró que el Coruxo «está mereciendo lo que tiene en la clasificación».
De cara al partido de O Vao el domingo a las 17 horas, Falqué elude pronósticos al tratarse de un partido de rivalidad. «Hay un pronóstico incierto», aseguró. Sin embargo, reconoce que el encuentro cuenta con un plus muy importante «para las dos aficiones, y claro, también para las dos entidades». Recordó que desde 1960 no se produjo un enfrentamiento oficial entre ambas plantillas.
Solución en dos meses
Además, Gustavo Falqué indicó que en el partido del domingo, el Pontevedra se juega prácticamente la vida, ya que cada encuentro es una final. «El Pontevedra se juega muchas cosas y está herido», destacó el presidente del Coruxo. «Y las heridas se deben a la situación que ocupa en la clasificación. Es un derbi y como todos estos partidos tiene un pronóstico incierto», añadió. Falqué precisó que durante los meses de febrero y marzo se decidirán gran parte del futuro de los equipos. «Son meses en los que se decide casi todo», sostuvo el responsable del Coruxo.