El traumatólogo de la selección española de fútbol y recién renovado jefe de los servicios médicos del Celta, Juan José García Cota ha sido el primer gallego en tener en sus manos la Copa.
09 feb 2011 . Actualizado a las 12:10 h.Juan José García Cota (A Estrada, 1966) ha sido el primer gallego en tener en sus manos la Copa del Mundo. El traumatólogo de la selección española de fútbol y recién renovado jefe de los servicios médicos del Celta, además de polifacético del fútbol, todavía no ha podido olvidar los ecos de la mayor gesta del deporte español.
-¿Cómo sienta eso de ser médico campeón del mundo?
-Me da un poco de reparo decirlo, me gusta más decir que pertenezco al equipo campeón del mundo, porque los campeones son los jugadores y el entrenador. Da rubor decir lo de campeón del mundo.
-Ahora le queda ser un médico de Primera...
-Desde luego que quiero ser un médico de Primera, porque eso significaría que el Celta lograría el objetivo que tenemos marcado. Estoy muy a gusto porque el Celta es un equipo de una categoría extraordinaria para el trabajo que supone el servicio médico.
-Siete meses después, ¿cómo calificaría la experiencia de Sudáfrica?
-Cualquier adjetivo que le quisiera poner sería injusto porque se quedaría corto. Es muy difícil explicar las sensaciones, emociones y vivencias de 50 días de concentración y no solo las de los últimos momentos, que son las de más alegría.
-¿Qué recuerda de aquellos días del mes de julio?
-Tengo metida en la cabeza una imagen del autobús, viajando desde el hotel. Cuando empiezas a ver la silueta del Soccer City es cuando comienzas a tener la conciencia de que estás en algo grande. Ver cómo nos acercábamos al estadio con el ambiente que había fue algo excepcional.
-¿Mucho trabajo en la faceta médica? ¿Algún paciente complicado?
-Hubo momentos más tensos que otros, porque durante ese tiempo hicimos 48 asistencias de lesiones, aunque por fortuna casi todas ellas menores, sin grandes problemas. Los jugadores de la selección no son pacientes complicados. Lo más complicado fue lo de Iniesta, porque había tenido un año muy malo.
-¿Tuvo un mimo especial con Fernando Torres?
-A mí me tocó más intensamente lo de Fernando, por la lesión que era. La verdad es que vivías con la duda diaria de si podría llegar, pero viendo su intención y su sensación tenía que ser sí o sí.
-Usted ha sido de todo en el fútbol. Portero, presidente, médico... ¿Por qué?
-Cuando entras en este mundo del fútbol y cuando lo abandonas en el terreno de juego te planteas dejarlo, pero te das cuenta de que cuando están dentro no eres feliz si no estás metido en algo de esto. Tengo la suerte incomparable de poder compatibilizar mi profesión con mi pasión.
-¿De todas las facetas, cuál es la más complicada?
-Ser presidente. Lo fui del Estradense durante cuatro años, por accidente. Cuando uno está en esa posición se da cuenta de los problemas que tiene para sacar el equipo en el día a día. Me ayudó a comprender mucho mejor otros entresijos del fútbol que no estaba acostumbrado a ver.
-Y ahora se ha metido a cineasta, elaborando vídeos motivacionales para la plantilla del Celta...
-La idea surgió un día con la selección después del Mundial, cuando estábamos visionando una serie de vídeos de Sudáfrica. Entonces te das cuenta de que cuando vemos algo del Mundial nos emocionamos. Las lágrimas caen por todos lados cuando volvemos a recordar esas situaciones. Pensé que eso podría ayudar a nuestros jugadores.
-¿Funciona?
-Es la típica cosa que es imposible de valorar, no lo sabes, pero tengo claro que a los jugadores les hace reflexionar, porque casi todos preguntan de qué va el vídeo de cada semana.