El Obradoiro muestra sus mejores armas en la pista del Melilla

R. B. MELILLA/ÁREA 11.

SANTIAGO

El conjunto compostelano mantuvo siempre las distancias en el marcador ante un rival muy luchador

15 ene 2011 . Actualizado a las 18:20 h.

Segunda victoria consecutiva del Obradoiro tras el tropiezo ante el Burgos. El conjunto de Moncho Fernández se impuso en su visita a Melilla, en un encuentro en el que los santiagueses llegaron a dominar por veinte puntos 19-39, pero que tuvieron que pelear hasta el último segundo ante un correoso cuadro norteafricano. La aportación de los jugadores de rotación como Washington y Kendall fue primordial para regresar a Sar con el triunfo. Inmejorable puesta en escena de Obradoiro en Melilla. El cuadro compostelano saltó a la cancha dispuesto a imponer su ley ante la afición local. Y eso se plasmó en un inapelable 0-7 de inicio, que pronto se transformó en un 4-12. Con equilibrio entre el juego interior-exterior, los santiagueses marcaron las primeras diferencias apoyándose en el acierto de Oriol. El pívot se mostraba inconmensurable en ambas pinturas, rubricando siete puntos y tres capturas en apenas cinco minutos de juego. El Melilla estaba totalmente noqueado, gélido, fuera del partido, ni tan siquiera el omnipresente Jason Detrick era capaz de replicar al apabullante vendaval de los gallegos. De nuevo Junyent y dos lanzamientos de 6,75 de Bulfoni colocaban al Obra por encima de la barrera psicológica de los diez puntos (4-20), obligando al técnico local Gonzalo García a buscar soluciones en su banquillo. Detrick despertó con un triple a la atónita hinchada local, abriendo vía para que su equipo enjugara algo la desventaja a la conclusión del primer período (9-20). El Melilla parecía más concentrado en los albores del segundo período, provocando, al menos, faltas que redujeron la diferencia en el marcador. Glenn se erigió en el líder de la remontada, aprovechándose de su poderío físico. El Obra, con la máquina a medio gas, mantenía las diferencias el electrónico (11-24), con cuatro puntos consecutivos de Kendall. El duelo continuaba por los mismos derroteros, con un cuadro local muy atenazado con el tiro de media-larga y distancia. Los locales tomaran oxígeno y rubricara un parcial final de 9-0 que les permitió marcharse al descanso con esperanzas de remontada (28-39). Luego, Jason Detrick ilusionaba a la grada con un triple que servía para colocar el 37-43, pero Bulfoni devolvía a la tierra a los norteafricanos con un lanzamiento de 6,75 estratosférico. Apareció entonces el factor Washington, que realizó una labor espectacular en ambas pinturas, haciendo gala de unas condiciones atléticas fuera de lo común. El norteamericano machacaba el aro una vez tras otra e intimidaba con su capacidad taponadora.