La operación Galgo se ralentiza

Amador Gómez MADRID/COLPISA.

DEPORTES

La declaración de Marta Domínguez se retrasará al menos una semana por el relevo de la jueza instructora

15 dic 2010 . Actualizado a las 03:26 h.

La operación Galgo sufrió ayer, cinco días después de su arranque, una demora en su proceso. La declaración de Marta Domínguez ante los tribunales se retrasará al menos una semana como consecuencia del relevo de la jueza instructora. A partir de mañana se hará cargo del caso la titular del Juzgado de Instrucción número 24 de Madrid que se encontraba de baja, cuando hasta ahora había llevado las diligencias su suplente, que fue quien el domingo decretó la puesta en libertad con cargos de los seis implicados que declararon en la capital. Entre ellos, el doctor Eufemiano Fuentes, el técnico Manuel Pascua Piqueras y el atleta Alberto García, imputados por un delito contra la salud pública, además de presunto blanqueo de dinero.

Aunque la propia Marta Domínguez manifestó el lunes estar deseando declarar para ofrecer su versión, «porque es la mejor manera de dar explicaciones a todo el mundo», la atleta acusada por la Guardia Civil de ser suministradora de sustancias dopantes deberá esperar para testificar en Palencia. La campeona mundial de 3.000 obstáculos aseguró que necesitaba guardar cinco días «de reposo absoluto» tras unas pruebas a las que fue sometida el viernes por su embarazo, pero aunque dicho plazo vencería hoy, como muy pronto pasará a disposición judicial el lunes día 20.

Su comparecencia incluso pudiera retrasarse hasta después de las Navidades, pese a que no se espera tanto retraso. «Puede ser dentro de una, dos o tres semanas, cuando la jueza lo decida», anunciaron ayer fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM).

A la espera de ser citados, en la misma situación que la mejor atleta española de todos los tiempos que no durmió en el calabozo debido a su estado de gestación se encuentran el resto de las personas que fueron liberadas tras ser detenidas por la Guardia Civil en Madrid, Las Palmas, Segovia y Alicante.

Es decir, que aún no han pasado a disposición judicial, y deberán hacerlo en los próximos días, la hermana del doctor Fuentes, Yolanda; el culturista y dueño de un gimnasio de Alicante Miguel Barceló; ni la entrenadora María José Martínez, esposa de Manuel Pascua. Tampoco, según el TSJM, José Luis Pascua, el entrenador de ciclismo y hermano del laureado técnico, aunque las Fuerzas de Seguridad le pusieron en libertad, al parecer sin cargos, el mismo día de la desarticulación de la trama de dopaje que sacude el atletismo.

Según la investigación, los supuestos proveedores de la red organizada son, además de Miguel Barceló, las farmacéuticas M.?L.?S y M.?C. y el intermediario en la compra-venta de productos dopantes, P.?M.?R.

«La mierda salpica a todos»

Mientras continúan las pesquisas y la operación, bajo secreto de sumario, avanza lentamente, el mundo del atletismo, ahora bajo sospecha de dopaje generalizado, se sigue defendiendo de las acusaciones. Aunque el momento no es el más apropiado tras estallar el escándalo, cuando la opinión pública reclama la dimisión de su presidente, José María Odriozola, la Federación Española de Atletismo (RFEA) será premiada este miércoles con la Placa Olímpica al Mérito Deportivo concedida por el COE, y se suceden las reacciones de atletas de élite que se declaran indignados.

«Al final la mierda nos salpica a todos», lamentó este martes Chema Martínez, subcampeón de Europa de maratón, que niega que el dopaje alcance al atletismo español en pleno y asegura que durante los 17 años que ha entrenado en la Residencia Blume de Madrid nunca le han ofrecido productos dopantes, aunque dice que no pone la mano en el fuego «por nadie». «Si me hubieran ofrecido algo, lo habría denunciado», subrayó.