Filgueira se juega la victoria de la Copa en Montmeló

Mariluz Ferreiro REDACCIÓN/LA VOZ.

OUTES

El gallego no pudo completar el presupuesto para correr en Macao

29 oct 2010 . Actualizado a las 03:32 h.

Aarón Filgueira puede convertirse este fin de semana en el vencedor de la Copa de España de la F3. Disputará dos carreras decisivas en Montmeló, escenario de la última cita de la temporada. Depende de sí mismo, porque lidera la clasificación, con tres puntos de ventaja sobre el segundo clasificado, el hispano libanés Noel Jammal. Si gana se convertirá en el primer gallego en conquistar el triunfo en una competición internacional de monoplazas.

«Hemos llegado al momento clave del año. La situación es buena, tengo opciones de ganar», señala el piloto de Serra de Outes. Aunque confiesa que posiblemente conduzca de «una forma más conservadora que en otras ocasiones», ya que en este caso su objetivo es el título en la categoría de monoplazas Dallara 306. Esta vez su lucha no será con los 308, como sucedió en el circuito de Spa.

El gallego ya conoce el circuito de Montmeló, porque rodó con un Fórmula BMW en el 2009 en su estreno a bordo de un monoplaza. Un lujo. El único contacto previo que había tenido con otros trazados de la competición había sido gracias a la consola.

Hoy se celebrarán los entrenamientos libres. Mañana, a las 11.30 horas, tendrá lugar la calificación. La primera carrera se disputará por la tarde, a las 15.15 horas. La segunda manga arrancará el domingo a las 12.00.

En la Serie A de la European F3 Open, la máxima categoría, el campeón ya está decidido. El valenciano Marco Barba tiene atado el triunfo de forma matemática y quedan por determinar el segundo y el tercer puesto.

Filgueira no podrá competir en el Grand Prix de Macao, prueba a la que había sido invitado y que sirve como test y trampolín para las grandes perlas de automovilismo mundial. A Filgueira le resultó imposible completar el presupuesto necesario para costear los desplazamientos y las franquicias necesarias. Filgueira se toma con filosofía. «Disponíamos de poco tiempo y no hemos conseguido suficiente apoyo económico. Es una pena, pero no pasa nada, ya intentaremos ir el año que viene. Ahora tengo que centrarme en Montmeló y después pensar en el próximo año», señala.