El futbolista del Salamanca, que sufrió un infarto el pasado domingo en un partido ante el Betis, ha agradecido las muestras de cariño recibidas.
28 oct 2010 . Actualizado a las 22:35 h.Cuatro días después de sufrir un infarto en pleno partido que a punto estuvo de costarle la vida, el futbolista de la UD Salamanca Miguel García abandonó este jueves el Hospital Clínico Universitario, acompañado por su mujer y el director deportivo del club charro, Baltasar Sánchez, Balta. Miguel, que guardará reposo absoluto durante los próximos días en su domicilio, tiene previsto ofrecer una conferencia de prensa la próxima semana. Por expreso deseo de su familia y por prohibición explícita del equipo de cardiología, Miguel García no atenderá a ningún medio de comunicación hasta que esté completamente restablecido. Sin embargo, este jueves ya tuvo oportunidad de agradecer las muestras de cariño recibidas y aseguró encontrarse «muy bien», física y anímicamente, aunque no podrá volver a jugar al fútbol.
«Gracias a todos por vuestro respeto. La semana que viene ya hablaremos y os iré dando las gracias a todos», declaró el jugador albaceteño de 31 años a los periodistas y aficionados que se agolpaban en la puerta principal del centro hospitalario para saludar e interesarse por su estado. «¿Qué tal de salud?», le preguntaron. «Perfecto, perfecto», respondió con una sonrisa Miguel antes de dirigirse al automóvil que le trasladó a su casa. Miguel estuvo ingresado hasta el martes en la UCI, donde se le implantó un stent (endoprótesis vascular) en una de sus arterias, y el miércoles fue trasladado a planta, hasta que al mediodía de este jueves recibió el alta hospitalaria.
Miguel recibirá el sábado en el Nuevo José Zorrilla de Valladolid un homenaje por parte de sus compañeros del Salamanca y del equipo pucelano. Los futbolistas saltarán al césped con camisetas de apoyo al jugador manchego, en las que se podrá leer en su parte delantera el emblems equipos, correspondiente a la 10ª jornada de Liga en Segunda División.
El futbolista se recupera de la parada cardiorrespiratoria sufrida el domingo, en el minuto 57 del encuentro entre el Betis y la UD Salamanca en El Helmántico. El médico del Salamanca, José Ignacio Garrido, reconoció que «Miguel estuvo muerto durante 25 segundos» a causa del infarto de miocardio, hasta que se le consiguió reanimar con éxito. El entrenador del Salamanca, Óscar Cano, aseguró este jueves que el equipo «ha sentido durante estos días la fuerza del optimismo de Miguel». «Él no merece que nos invada la tristeza», sentenció el técnico.