A por la segunda plaza ante Lituania

J. M. Cortizas ESMIRNA/COLPISA.

DEPORTES

España se relajó en la jornada de descanso antes de un choque que Scariolo ve importante, pero no decisivo

31 ago 2010 . Actualizado a las 03:09 h.

Jornada de descanso en dos sedes mundialistas. Mientras en Ankara se preparaban para el Grecia-Turquía de ayer -máximo riesgo-, España no ocultaba cierta sensación de alivio por verificar el correcto funcionamiento de su maquinaria y la circunstancia de que la derrota ante Francia pueda permitirle no verse con Estados Unidos hasta la final, si sigue ganando partidos. El reconocimiento de tal complacencia no es verbal. Llega en forma de gestos y sonrisas incontenibles.

El turno de palabra le correspondió a Sergio Scariolo y media docena de jugadores. Común denominador: el mensaje del paso a paso y la confianza en la calidad de una generación de ganadores. «Nuestro plan es seguir mejorando. La propia competición irá activando a los jugadores. Iremos haciendo más cosas y siendo más fieles a nuestra identidad. En dos días, sin ser de gigante, hemos dado un paso adelante». En un primer balance, el seleccionador se detuvo en la confirmación de que «la defensa es nuestra gasolina» y planteó la necesidad de «mejorar el rebote defensivo y rematar las marcas hasta el segundo 24 para no recibir canastas de ultimísimo segundo. Entiendo que la concentración crece según avanza el campeonato».

Sobre el retraso del cruce con Estados Unidos hasta una hipotética final, escurrió el bulto. «No depende de nosotros. Dijimos antes de empezar que no era trascendente, aunque el objetivo era ganar también el primer partido. Una derrota buscada no sería muy inteligente para un equipo que quiere alcanzar una medalla. La decisión es seguir nuestro camino».

Y lo hará España hoy frente a Lituania, un partido con el segundo puesto, al menos, en juego. «Decisivo es un partido de eliminación directa. Importantes son todos. Contra Lituania queremos seguir progresando y ganar a un rival con mucho talento».

Equilibrio de minutos

El italiano ha logrado un interesante equilibrio de minutos durante las dos jornadas, que no ha sido casual. «El crecimiento individual de algunos jugadores nos llevará a tener una flexibilidad de quintetos con equilibrio. Eso no quiere decir que los posibles bajones incluyan a los mismos nombres. Frente a Nueva Zelanda, los hombres de banquillo fueron claves en el despegue en el tercer cuarto, después de haber estado más dubitativos en el segundo».

Los antecedentes del Eurobasket posibilitaron que la incidencia de la derrota en la jornada inaugural acabara relativizada. Y los nutrientes del triunfo ante los 'kiwis' han conducido a la selección a las puertas de un escenario apetecible. Sobre la incidencia del traspié, Scariolo reconoció que «no es algo que importe. No lo hemos percibido. Además, jugando días seguidos no hay tiempo para eso. Lo que importa es la sensación del equipo que era de decepción después de la derrota. Personalmente me vino bien para matizar dos o tres cosas y para repartir la presión, que nadie se cargue de un peso individual. No se trata de eso. Hay que ser cada vez más equipo. Salvo una canasta en el último segundo no hay nada tan trascendente».

En este apartado, enlazó con la personalización en el caso de Rudy Fernández. «El partido del domingo le puede dar una inyección de confianza. Ha vuelto a demostrar que puede ser útil en muchas facetas del juego. Conforme pueda aislarse de sus problemas extra selección, su naturaleza competitiva le va a hacer sacar lo mejor de sí y eso le ayudará a estar más cómodo y contento en la cancha».