Antón adelantó a los de O Vao, David Rodríguez empató de penalti y Michu logró el tanto definitivo al final
12 ago 2010 . Actualizado a las 03:20 h.El segundo club de Vigo, el recién ascendido a Segunda División B Coruxo, plantó cara al Celta y estuvo muy cerca de dar la sorpresa si no fuese porque en los minutos finales la entrada de Quique de Lucas en el terreno de juego revolucionó a los de Paco Herrera y lideró la remontada. Mientras los celestes demostraron que todavía están muy verdes y siguen sin ofrecer garantías sobre la nueva temporada, los de O Vao sí que muestran hechuras de equipo que puede dar la talla en la categoría de bronce. Herrera sacó de inicio a los que no jugaron el Memorial Quinocho, a los teóricos suplentes. El Coruxo le perdió el miedo al Celta desde el primer minuto. Salió sin complejos y protagonizó la primera acción de peligro a los dos minutos de juego en una gran acción de Antúnez. El capitán del equipo de O Vao, que viene de superar una lesión, consiguió llegar hasta la línea de fondo y se sacó un centro que cabeceó fuera Santi Domínguez tras un despeje inicial de Túñez. Fue la ocasión más clara de todo el primer tiempo, pues el Celta tuvo bastantes aproximaciones pero ningún disparo nítido. El más peligroso fue un balón que le cayó a Iago Aspas, pero salió muy bien a tapar el tiro el meta Jorge Pérez. Los celestes llevaron la iniciativa en el juego, pero sin acierto en el último pase y en la definición dentro del área. Los de Josiño Abalde jugaron muy ordenados. La apuesta del Coruxo era la misma que la del Celta, realizar un juego combinativo con el balón en los pies, aunque con un punto menos de calidad que marcó la diferencia en la posesión. Pero los verdes se iban sin rubor hacia arriba, aún a riesgo de los contragolpes célticos. En la defensa de los locales destacó el acierto de David Campos, que siempre es un valor seguro, y que cortó varias acciones que iban muy bien encaminadas hacia portería. Primero a Papadopoulos cuando el griego cogía la vertical hacia la meta. Posteriormente se anticipó bien cuando Aspas estaba a punto de encañonar dentro del área. En el otro bando, Yoel tuvo que estirarse para interceptar un centro desde la izquierda de David Pérez que se iba envenenando. Un fuera de juego de Santi Domínguez impidió que los de O Vao se adelantasen. La jugada la creó de nuevo Antúnez, uno de los más destacados. En el descanso Josiño hizo ocho cambios mientras que Paco Herrera mantuvo el mismo equipo al inicio de la segunda mitad. El Celta perdió la iniciativa y el ritmo en el juego. No había señales de que el marcador pudiese moverse hasta que en la acción más inesperada, una falta desde cerca de treinta metros que lanzó Antón de Vicente, este batió a Yoel con un potente disparo por bajo que sorprendió al portero celeste. El Coruxo se creció por momentos y le perdió definitivamente el respeto al Celta. Pudo ampliar su rento en un centro del escurridizo Ben que Zurbano remató hacia la escuadra donde la despejó milagrosamente Yoel. El panorama cambió y recuperó la lógica cuando Herrera dio entrada a varios de los pesos pesados. Entre ellos uno por encima del resto, Quique de Lucas, que fue el encargado de rescatar a los celestes del ridículo. El catalán cogió los galones y se echó el equipo al hombro. El Celta puso una marcha más y le dio la vuelta al marcador, no sin esfuerzo. Un penalti cometido sobre tras un buen desmarque lo transformó David Rodríguez en el que es su sexto gol de la pretemporada. Hubo que esperar a siete goles del final para que de nuevo De Lucas se inventase una acción personal que acabó con un pase preciso a Michu, que solo tuvo que empujarla al fondo de la red para conseguir el tanto del triunfo. El Coruxo no se dio por vencido y empujó hacia el área céltica, pero no encontró el camino de la igualada.