«Los aspectos técnicos, tácticos y combinativos también valen para mejorar la condición física», dice Domínguez
13 jul 2010 . Actualizado a las 03:21 h.La pachanga toma la pretemporada. El cuerpo técnico del Dépor exprime las virtudes de la propia competición para poner a punto a sus jugadores. Ayer, en su tercera jornada de entrenamientos estivales, el balón se convirtió en protagonista. Se sucedieron los partidillos y los rondos, en los que el cuerpo técnico comenzó a apenas esbozar sus primeras intenciones tácticas y a pulir los primeros detalles técnicos.
No es que las carreras, los circuitos físicos y las horas de gimnasio hayan desaparecido por completo del menú diario de los deportivistas, pero su presencia se reduce con el fin de devolver toda la importancia al balón. La intención es la misma, alcanzar el inicio de la Liga en plenitud física, pero esta pretemporada la forma de lograrlo cambia.
El preparador físico, Eduardo Domínguez, explica las razones: «Hoy [por ayer] comenzamos a introducir principios del juego, tanto ofensivo como defensivo, y a despertar los aspectos técnicos, tácticos y combinativos, que cuanto antes conviene empezar a recordar y también valen para mejorar la condición física. Bien diseñado y bien estructurado, vale para el trabajo condicional», insiste.
El trabajo con balón cobra protagonismo y los futbolistas lo agradecen. «Sabemos, además, que el trabajo con balón siempre es mucho más motivante que hacer pesas o simplemente correr alrededor del campo», señala Domínguez.
Grupos
El cuerpo técnico organizó tres equipos en los que rotaban los porteros Aranzubia, Manu y Diego Rivas. Formaron con peto amarillo Manuel Pablo, Lopo, Zé Castro, Raúl, Saúl, Juan Rodríguez, Desmarets y Riki; sin peto Laure, Álex Bergantiños, Rochela, Filipe, Juca, Juan Domínguez, Urreta y Lassad; y un tercer equipo con Seoane, Colotto, Antonio Tomás, Stopira, Pablo Álvarez, Valerón, Iván Pérez y Adrián. Además, Míchel jugó como protegido en el enfrentamiento entre los dos primeros grupos y, cuando Aythami reforzó al segundo, se integró en el tercero. Destacó la presencia de Zé Castro y del lateral caboverdiano Stopira en sus primeros días de trabajo, el buen disparo de Míchel, la explosividad de Urreta y el olfato goleador de Lassad, quien completó con aparente normalidad el mismo trabajo que sus compañeros. Lotina dispuso de 29 futbolistas (que podrían convertirse en 31 con la llegada de Rubén Castro el día 20 y de Guardado el 28) sin lesionados.
Esta semana el trabajo con balón, las pachangas, los ejercicios de posesión y los remates a portería se desarrollarán por las mañanas. «Por la tarde, haremos ejercicios de condición física, pero ya sin balón, más que nada porque el balón entorpecería. Son trabajos más de fuerza, de ir preparando un poco la musculatura, las articulaciones, el nivel tendinoso. Queremos preparar un poco el chasis, por así decirlo, para seguir incrementando la carga de trabajo», añadió Domínguez.
En la sesión vespertina de ayer trabajaron el físico. Serán los únicos momentos en que los deportivistas dejarán de pensar en el balón.