El portero titular del club brasileño está acusado del secuestro y posterior asesinato de su ex novia.
08 jul 2010 . Actualizado a las 20:55 h.El Flamengo, el club más popular de Brasil y seis veces campeón de la liga, confirmó hoy la «suspensión» del contrato del portero Bruno Fernandes, capitán del equipo y preso desde ayer acusado del secuestro de una ex amante que le exigía el reconocimiento de la paternidad de un bebé.
El club de Río de Janeiro informó en un comunicado de que, tras consultar a una comisión de juristas sobre la repercusión de los «problemas» del portero, decidió «suspender el contrato de trabajo con el atleta Bruno hasta que los hechos sean totalmente investigados».
El club informó que la decisión fue adoptada el miércoles por unanimidad por los miembros de una comisión de juristas que instituyó para estudiar el caso y que incluye a algunos ex magistrados de juzgados penales y laborales.
El Flamengo aclaró en su nota no tener «ninguna relación con el hecho ocurrido» y agregó que el penalista Michel Assef Filho, abogado de la institución y quien asumió inicialmente la defensa del futbolista, «no representa los intereses del club en esta cuestión».
Assef Filho también anunció hoy que no podía seguir representando al futbolista por «conflicto de intereses» debido a que el jugador ya no tenía vínculos con el Flamengo.
Poco después de visitar al portero en la comisaría en la que está preso desde ayer, el penalista anunció que renunció al caso y que la defensa de Bruno será asumida para el abogado Ercio Quaresma Firpe, que representa a otros de los acusados en el mismo caso.
La semana pasada, cuando la policía anunció que estaba investigando al futbolista, el Flamengo sólo lo separó temporalmente del equipo profesional.
También se desmarcó del ex futbolista la firma de material deportivo Olympikus, que patrocina al Flamengo y tiene un contrato particular con el portero. La empresa anunció hoy igualmente la suspensión de su contrato con el deportista.
Bruno, de 25 años, era el portero titular del Flamengo desde 2006 y uno de los artífices del triunfo del equipo en el Campeonato Brasileño del año pasado.
El portero, considerado como uno de los más prometedores del país y que había despertado el interés de algunos clubes europeos, se mostró anoche más preocupado por la repercusión que las acusaciones pueden tener en su carrera, incluso pensando en el Mundial de 2014, que en su propia vida.
Bruno es unas de las siete personas arrestadas hasta ahora por la desaparición y posible muerte de Eliza Samudio, la joven que alegaba tener un hijo con el futbolista y le exigía el pago de una pensión.
Según testimonios de algunos acusados, la joven fue secuestrada a comienzos de junio pasado en un hotel en Río de Janeiro, trasladada hasta una casa de campo de Bruno en las afueras de la ciudad de Belo Horizonte y después hasta otra residencia en la que fue asesinada y descuartizada y en donde fueron ocultados sus restos.