Reparar el césped de Pasarón para el próximo curso cuesta 300.000 euros
PONTEVEDRA
El drenaje del césped del estadio de Pasarón ha sido desde hace muchos años la envidia de los equipos que visitaban el estadio pontevedrés. Ni siquiera en las peores condiciones climatológicas se quejaron los rivales del Pontevedra en el estadio de O Burgo. Sin embargo, desde que hubo que compaginar la construcción del nuevo estadio con la necesidad de jugar los partidos como local se ha ido deteriorando.
De hecho, a mediados de la temporada pasada tanto en las proximidades de la grada de Tribuna como en la de Preferencia, el césped se ha sido deteriorando de forma significativa.
Tanto jugadores como técnicos lo achacaron a las malas condiciones del terreno de juego y hasta algunos le echaron las culpas del mal juego realizado por el equipo en las últimas campañas.
La reparación del terreno de juego se ha presupuestado en 300.000 euros, según anunció ayer el presidente de la Diputación, Rafael Louzán, tras cursar una visita al estadio acompañado del presidente del club, Nino Mirón, y el director general Francisco Crujeiras para comprobar el inicio de la obra que supone la culminación de la construcción del estadio pontevedrés.
Louzán recordó una vez más el compromiso adquirido con el presidente de la Federación Española de Fútbol, Juan María Villar, para la inauguración del estadio con la presencia de la selección española.
A medida que el equipo nacional vaya superando escollos en el Mundial de Sudáfrica, su presencia en Pontevedra se complica, aunque el político pontevedrés no se resigna a que pueda complicarse.
El presidente del Pontevedra, Nino Mirón, destacó que la remodelación de campo «será vital para el buen desenvolvimiento del fútbol».
El proceso de renovación del césped será a través de tepes, estando prevista una duración de 50 días para adecuar la superficie para la colocación del nuevo sistema por parte de la empresa Elite Sport.
En la segunda fase, se llevarán a cabo la dotación de un sistema de drenaje que recogerá y canalizará las aguas del campo para instalar después la red de riego automatizada que incluye un nuevo grupo de presión, con aspersores con un programador.
Por último, está previsto la instalación de las capas de grava que servirán del sustento del césped, cuya instalación se llevará a cabo en la última fase de la obra.