Un acreedor del rebote que acaba vistiendo de celeste

J. V. VIGO/LA VOZ.

VIGO

Los caminos de Quique de Lucas y el Celta acaban juntándose después de que en el pasado se hayan cruzado de forma un tanto curiosa.

El jugador catalán fue recogido por los administradores concursales del club vigués como uno de los acreedores celestes en una operación que le afectó de rebote, ya que hasta ahora nunca había vestido la elástica céltica.

En el informe concursal se recogía que el Celta le debía a Quique de Lucas 218.750 euros. Fue una deuda derivada del fichaje de Nené por el Celta. El 24 de julio del año 2006 el Celta, donde Carlos Mouriño acababa de asumir la presidencia, llegaba a un acuerdo con el Alavés de Dimitri Piterman para el traspaso del brasileño Nené al club vigués por un montante de 4,5 millones de euros más Toni Moral.

El Celta emitió diferentes pagarés para afrontar parte de ese traspaso y Piterman decide utilizar uno de ellos para darle a De Lucas, entonces jugador del club vitoriano, garantías de pago sobre la cantidad que le debía. El 23 de febrero del 2007 el entonces presidente del Alavés le endosa el pagarés al futbolista, por lo que Quique de Lucas pasa a ser acreedor del Celta.

Cuando hace dos años se conoció que el futbolista era acreedor del club vigués, La Voz se ponía en contacto con él para conocer su versión. Sin querer dar muchos detalles se había limitado a comentar: «El dinero me lo debe el Alavés, pero le pasó la cuenta al Celta por el traspaso de Nené».

Una vez que el juez aprobó el convenio de acreedores que firmó el Celta, con una quita del 85 por ciento, la deuda con De Lucas descendió de los más de doscientos mil euros apenas treinta mil. Quizás con este contrato que ha firmado ahora para jugar a las órdenes de Herrera consiga compensar parte de las pérdidas.

No es esta la primera vez que el Celta se ha interesado en Quique de Lucas. Cuando jugaba en el Espanyol, el entonces director deportivo, Félix Carnero, había llegado a reunirse con el que era su representante, Rafael Anguita, para negociar su traspaso, pero no habían llegado a un acuerdo. Finalmente, el jugador al que llaman el Brad Pitt o el Beckham español vestirá de celeste.