La política que se ha marcado el Celta a la hora de reforzarse le da prioridad a adquirir jugadores a ser posible en propiedad con más de un año de contrato. De Lucas cumple este requisito. La intención es que con los delanteros que tienen que llegar ocurra lo mismo, y las cesiones, a las que se ha recurrido otros años, quedarían como último recurso, según explicó el director deportivo Miguel Torrecilla.
«Queremos reducir las cesiones al máximo. Únicamente se podría hacer alguna en agosto si se considera necesario», explica.
Esto descarta al menos de momento la llegada de jugadores que han sonado para el Celta como Óscar Sielva, del Espanyol o el boliviano Galindo, del Arsenal.
Las prioridades a la hora de fichar sería por este orden: «Ir primero al mercado nacional, después a jugadores que conozcan el fútbol español y finalmente extranjeros», comentó Torrecilla.
El rendimiento de los canteranos en la pretemporada determinará si hacen falta refuerzos en otras zonas que no sea la delantera.