El reto de encadenar cuatro victorias en casa tras un lustro

La Voz X. R. C. VIGO/LA VOZ.

VIGO

04 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Cinco años después el Celta en está en disposición de volver a ganar cuatro partidos consecutivos como local, algo que esta temporada en Segunda tan solo han sido capaces de hacer cuatro equipos.

La última vez que los vigueses ganaron cuatro encuentros consecutivos en Balaídos terminaron clasificándose para la Copa de la UEFA. Fue en el curso 05/06 con Fernando Vázquez de entrenador y sucedió al arranque de temporada, entre la octava y la décimo octava jornada. Espanyol (1-0) y Alavés, Atlético y Betis (todos ellos por 2-1) habían sido las víctimas.

Pero un año después Balaídos comenzó a convertirse en el principal problema para el Celta. El descenso se cocinó a fuego lento por los números del equipo como local y en las tres temporadas que el conjunto celeste lleva en Segunda no ha sido capaz de encadenar nunca cuatro éxitos consecutivos. El primer año (07/08) la mejor serie (dos triunfos) se gestó aún con Stoichkov en el banquillo: 2-1 al Las Palmas y 3-1 al Xerez. El tope de la temporada anterior estuvo en tres entre diciembre y enero del 2009, registro que hace un par de semanas igualó el colectivo de Eusebio con sus victorias a costa de Cádiz, Girona -ambas por 2-1- y Las Palmas (1-0). Estos tres éxitos le permiten a los vigueses estar en disposición de conseguir su mejor serie como locales de los últimos cinco años si son capaces de superar mañana al Nástic. Sería la confirmación que han sabido hacerse fuertes en casa, lo que además sería el primer aval de cara al futuro.

Hito de cuatro equipos

En lo que va de temporada tan solo cuatro equipos de la categoría han sido capaces de ganar cuatro o más partidos consecutivos como locales. El récord de victorias seguidas como anfitrión lo ostenta la Real Sociedad con ocho, en el arranque de Liga, aspecto en el que cimentó su candidatura al ascenso, seguido por el Hércules con siete -coincidiendo en la fase intermedia del curso- mientras que el Levante aprovechó cuatro éxitos consecutivos en el Ciutat de Valencia al inicio de la segunda vuelta para asaltar la zona de ascenso. Curiosamente un equipo metido en serios problemas de permanencia como el Huesca es el cuarto en cuestión, pero ese cuádruple triunfo en El Alcoraz no le ha asegurado un final de curso tranquilo.

Mejor racha

En Segunda División la mejor racha del conjunto vigués hay que buscarla en la campaña 91/92, cuando los celestes encadenaron nueve triunfos consecutivos en Balaídos, aspecto vital para hacerse al final con el título de Liga con 53 puntos (el triunfo valía dos). Aquel ejercicio sumaron 15 triunfos, cedieron cuatro empates y dejaron en blanco el casillero de derrotas. Algo impensable en los tiempos que corren.