Alberto Undiano Mallenco aguarda «ilusionado» el momento de viajar a Sudáfrica, donde representará al arbitraje español en un «ejercicio de responsabilidad».
-¿Cuál es su estado anímico?
-Estoy tranquilo. Desde que salió la lista ya han pasado casi cuatro meses. He intensificado la preparación que llevo haciendo desde hace dos años.
-¿Sería una decepción quedar como cuarto árbitro y no pitar el Mundial?
-Todo el mundo sale con la ilusión de pitar. Para las seis personas que sean nombradas árbitros de apoyo, no será si será decepción. Pero en ese momento te puedes quedar desilusionado. Lo importante es que el colectivo arbitral sea fuerte y que haga un buen papel. Además, la labor del cuarto árbitro es muy importante y puede haber lesiones o cualquier otra circunstancia.
-Va a representar al arbitraje español...
-Está claro que ir a un Mundial es un premio, pero también es un ejercicio de responsabilidad. Primero por ti, por el equipo arbitral, pero también estás representando al arbitraje español. La mayoría de los colegiados va a estar pendiente de ti.
-¿Hay alguna consigna específica para el Mundial?
-No. La línea de arbitraje va a ser la de los últimos campeonatos. Los equipos serán informados por los instructores de FIFA encargados del arbitraje. Creo que es importante, porque los jugadores y entrenadores conocen de primera mano en qué se van a fijar más los árbitros, para que no haya ninguna sorpresa.
-¿Prefiere pitar la final o que España la juegue?
-Una cosa es independiente de otra. Todos deseamos que España esté en esa final y que la gane. Tiene además una selección increíble y los jugadores poseen un grado de confianza altísimo y un grandísimo entrenador. Yo no me marco objetivos a largo plazo. Lo primero es entrar entre los 24 y hacer el primer partido lo mejor posible.