El futbolista catalán solo aceptará seguir en el Deportivo si se incluye en su ficha el dinero que se le adeuda
27 may 2010 . Actualizado a las 09:44 h.La paciencia de Sergio empieza a agotarse. Haber finalizado la temporada sin visos de arreglar su contrato con el Deportivo le ha hecho replantearse la situación y marcarse una fecha límite para esperar. El jugador está decidido a acudir a la AFE si entre esta semana y la que viene el club no mueve ficha. Que se conozca, Sergio es el único de los jugadores de la plantilla que la pasada semana no recibió el pagaré que utilizó el club para saldar una importante cantidad económica (algunos medios han publicado que el Deportivo adeuda a Sergio 2,4 millones de euros, elevando otros esta cantidad a 5 millones).
Después de un año de espera para firmar la prórroga de su contrato y viendo que finalizó la temporada y todavía no se ha hecho, el centrocampista se ha puesto serio y quiere una solución inmediata.
Dos son las opciones que aceptaría. La primera sería que, la 2009-2010 haya sido su última temporada como deportivista, con lo que exigiría al club el cobro de su contrato íntegro en los plazos legales previstos (esto es, antes del 30 de junio). La segunda es que la cantidad pactada en el contrato negociado el verano pasado y que, inicialmente se había acordado el pago en tres plazos (uno por esta temporada, otro por la siguiente y un tercero en concepto de indemnización al término de la campaña 2010-2011), se incluya todo en contrato federativo. Está dispuesto, incluso, a que el pago se prorrogue hasta el 2012, pero siempre y cuando se elimine el concepto de indemnización y se incluya todo el dinero en el contrato.
El motivo de este cambio está en las recomendaciones que desde hace meses vienen realizando los nuevos directivos de la AFE. Desde su llegada a la asociación de futbolistas, el equipo de Rubiales está haciendo especial hincapié en la situación económica que atraviesan muchos clubes y en que la posible entrada de alguno en concurso de acreedores complicaría el pago de ciertos conceptos a sus jugadores, como es el de indemnización. En cambio, si esas cantidades están contempladas como sueldo, las tendría garantizadas.
Prorrateo del contrato
Durante las últimas semanas, Sergio ha hecho especial énfasis en que el dinero que exige -y que actualmente es un quebradero de cabeza para Lendoiro- es la acumulación de las cantidades que anualmente le retenía el club para hacer más sencillo el pago de su contrato. Esto es que durante cada una de las ocho temporadas de contrato le fue diferido un porcentaje de su ficha, que tributa a un 43%, para pagárselo bien al final de esos ocho años (junio del 2009) como indemnización, con una tributación menor, o bien añadirlos al sueldo de la campaña 2009-2010, como es el caso. Hace unos días, Sergio lo explicó en Radio Voz utilizando la metáfora de una tarta.
«Cada año me iban reteniendo un trozo de pastel para dármelo todo junto al acabar mi contrato. El caso es que cada pequeño trozo, unido a los otros siete acabó convirtiéndose en una gran tarta, que es la que me corresponde recibir ahora», señaló el futbolista.