El Obradoiro Xacobeo Blu:sens dejó escapar una buena oportunidad de llevarse un buen botín en su visita en un Palau Olímpic donde el público estaba más pendiente de silbar a sus jugadores para castigarles por la temporada que han hecho tras quedar fuera del play-off.
El conjunto de Curro Segura empezó concentrado y gracias a la dirección de Stanic cogió el mando del partido, pero las lagunas defensivas fueron el inicio del mal del Obra, porque Tripkovic tuvo todas las facilidades para lanzar desde la líneas de 6,25 sin oposición. Y no perdonó anotando tres triples de forma consecutiva. Le dio la vuelta al marcador (16-10). Al serbio se unió Tucker, que con otro triple puso nueve puntos abajo al Obra (21-12). Los gallegos dieron demasiadas facilidades.
La Penya hizo 5/11 triples en el primer período. El técnico del Obradoiro alternaba sus defensas con una zona durante algunos minutos para asegurar el rebote. Eso le dio buen resultado. El Obra empezó a reaccionar gracias a la faena bajo los aros de Davis y Terry, que aguantaban a los suyos ante el desacierto del perímetro gallego donde Bulfoni, Djedovic y Alfonso Sánchez llevaban 0 puntos (0/6 en tiro de campo). Todo lo contrario que las estadísticas de perímetro del Joventut, en donde Tripkovic solo ya había anotado 9 puntos.
A pesar de eso el Obra empezó a recortar la diferencia gracias a su cambio defensivo que puso en muchas dudas el ataque verdinegro. Los santiagueses se pusieron a solo tres puntos (21-18). Pero entonces falló Alfonso Sánchez y el contraataque del Joventut se saldó con un triple de Bogdanovic que volvia a abrir brecha (24-18). La igualdad se mantuvo hasta el 31-27, momento en que Pepu Hernández ordenó una defensa zonal 2-3. El Obra empezó a tener muchos problemas para atacar.
Desconcierto
Tres minutos de desconcierto de los de Curro Segura se pagaron carísimos porque la Penya hizo un parcial de 14-2 que puso la situación al límite con 16 puntos de desventaja. Los santiagueses no supieron controlar la mejor arma del Joventut: el contraataque. Eso facilitó mucho las canastas locales con Pere Tomás y Norel como sorprendentes estrellas. El Obradoiro echaba de menos la aportación de piezas claves. Al descanso se llegó con un claro 47-35.
La salida del vestuario fue ejemplar. Tras el 50-35 después de otro triple de Pere Tomás (hizo su mejor partido de su corta carrera, con 21 de valoración), el Obradoiro tuvo muy claro donde tenía que hacer daño. Rápidamente creó dudas en el ataque del Joventut con su defensa, subiendo líneas defensivas y no dejando jugar cómodo al equipo de Pepu Hernández. Se vio que el resultado era más que evidente. Los gallegos provocaron un atasco en el ataque de los verdinegros.
En el tercer cuarto Terry cogió el mando en ataque y se cargó el equipo a sus espaldas bien secundado por un renacido Bulfoni, que con dos triples de forma consecutiva daban alas a su equipo ayudado también por el trabajo de Alfonso Sánchez. El norteamericano anotó más en este tercer período (9 puntos) que en toda la primera parte (8). Tras el 55-41 se creció el Obra. Lo hizo con un parcial de 0-10 (55-51).
Hundimiento
Pero cuando más cerca parecía que estaba, se hundió el Obradoiro. Se le acabó la gasolina. La presión que acostumbra a hacer el Joventut durante todo el partido tuvo sus frutos y los gallegos bajaron los brazos. No por actitud sino porque no quedaban más fuerzas.
El último cuarto parecía que aún había pescado para vender pero el equipo gallego ya había dado todo lo que se podía esperar aunque fue una auténtica lástima porque era el momento ideal para poder sumar la primera victoria de la historia en Badalona. Con la mora ya baja la Penya lo aprovecho para hundir la resistencia del Obradoiro.
Sin presión. el DKV empezó a hacer lo que quería con su rival y en el último segundo Norel anotaba la canasta que ponía la máxima diferencia del partido de 19 puntos (92-73).