Maxi Stanic volvió a ser el director de orquesta sobre la pista y sigue dirigiendo el vestuario. Falta un mes de competición muy delicado para un club y un equipo que está virtualmente descendido. El base señaló que «van a ser días muy duros, pero hay que poner el pechito y a quién no le guste que se baje del barco, la puerta está siempre abierta. La gente que quiera trabajar y defender estos colores que se quede, la otra simplemente se va, pero creo que en este grupo ninguno se va a dar la vuelta porque confío en ellos y sé que vamos a luchar hasta el final para dejar una imagen digna».
El base quiere mirar hacia delante, buscar otro partido para resarcirse: «Hay que seguir jugando y tratar de hacer las cosas positivas que hemos hecho ante el Cajasol y mejorar las negativas, que fueron muchas. Ahora vamos a Valencia, allí sólo ganó el Real Madrid, pero tenemos que ir con ilusión y tratar de hacer nuestro juego».