Joan Plaza, entrenador del Cajasol, mostró su satisfacción por una victoria merecida, aunque criticó a su equipo por no matar el choque en el tercer cuarto: «Nos falta experiencia para ser capaces de ganar de cuarenta puntos cuando llevas veinte de ventaja y finiquitar ahí un partido. Estoy triste porque encajamos una media de 70 puntos por partido y que encaje 30 en el último cuarto habla bastante mal de nuestra actitud, reprensible a mis jugadores y a mi mismo».
En ningún momento vio peligrar el triunfo y aprovechó para que sus jugadores jóvenes se fuesen forjando: «En el último cuarto podría pedir un tiempo para frenar la avalancha del Obradoiro, pero no lo hice porque teníamos un colchón y porque hay cosas que se deben aprender solitas en el campo. La única manera de revertir la situación es aprender, en ser capaces de reconducir la situación uno mismo. Pero nunca tuve la sensación de que se nos escapaba el partido».
Sobre el Obradoiro, Joan Plaza indicó que «la presión de intentar ganar por todos los medios hacía que los jugadores estuviesen menos pendientes de una función principal como la defensa y más pendientes en devolver la canasta. La ansiedad juega en contra».