Los aficionados granates se quedaron ayer helados porque el Pontevedra perdió con el Osasuna B en los últimos segundos del descuento. Los pupilos de Pablo Alfaro, que dominaron el marcador desde el minuto 22 con un tanto de Ibán Espadas, trataron de nadar y guardar la ropa en la recta final del encuentro y lo único que consiguieron fue morir en la orilla. Manuel estableció la igualada a diez de la conclusión y Ekhi puso la puntilla en el 93.
El partido transcurrió con más pena que gloria hasta el minuto 18, momento en el que se produjo el primer remate a portería. Igor conectó con la cabeza un saque de esquina efectuado por Santi Amaro, pero el balón llegó mansamente en las manos de Zabal.
Las siguiente acción de peligro, por la que valió la pena esperar, acabó en el fondo de las mallas. La jugada cobró fuerza con una apertura de Charles hacia su primo, que se quedó solo delante del arquero navarro. Igor amagó con el disparo y sirvió el gol en bandeja a Ibán Espadas, que marcó a placer.
Lo más difícil estaba hecho, pero el tanto se convirtió en un inesperado punto de inflexión porque los granates perdieron empuje y dieron vida a un Osasuna B que estuvo a punto de empatar nada más sacar de centro. Por suerte, Líbano no aprovechó su privilegiada situación en el corazón del área y envió a las nubes el centro de Antxón desde la esquina.
La igualada volvió a sobrevolar El Tajonar a los 35 minutos, pero Óscar Vega se llenó de balón y lanzó desviado desde el punto de penalti.
El Pontevedra puso la réplica en una doble oportunidad al filo del descanso. La primera tuvo a Charles como protagonista. El hispanobrasileño recortó a Zabal, pero se quedó sin ángulo y tuvo que realizar otro quiebro sobre un defensa para tratar de hacer el segundo tanto. Su golpeo se marchó fuera. Y en la siguiente contra el propio Charles le puso el esférico en la cabeza a Ibán Espadas, quien obligó al arquero navarro a emplearse a fondo. Paró en dos tiempos.
Los rojillos no inquietaron
El Pontevedra no tuvo ninguna clase de problema para mantener la ventaja en el marcador hasta el minuto 79. Una acción aislada de los navarros se convirtió en el 1-1. Óscar Vega tocó de tacón y Manuel, llegando desde atrás, fusiló a Orlando Quintana.
Los granates trataron de recuperar la ventaja deprisa y corriendo, pero solo fueron capaces de crear una mini ocasión por medio de Gerardo, que disparó a las manos de Zabal. Mientras, los navarros se crecieron y dispusieron de dos claras acciones para llevarse la victoria. Primero perdonó Annunziata, con un cabezazo que no encontró portería, y luego lo hizo Nacho.
Y cuando parecía que el encuentro iba a acabar con empate llegó el zarpazo rojillo en un remate de Ekhi que dejó mudo al banquillo del Pontevedra.