Seis meses después, Espadas resucitó

Tino Rascado

PONTEVEDRA

Pablo Alfaro apostó por él en lugar de Antonio Moreno y el jugador vasco no le defraudó ?en esta ocasión

16 abr 2010 . Actualizado a las 11:23 h.

Iban Espadas estaba siendo una pieza decorativa en la plantilla del Pontevedra. Fue uno de los fichajes más caros del club de Pasarón para intentar el ascenso a Segunda División. Por el momento, aportó muy poco a ese objetivo aunque en el club hay quien sigue confiando en que será uno de los futbolistas que marquen diferencias en la recta final de la temporada y en el play-off de ascenso.

Por el momento ha marcado tres goles y dos han sido, curiosamente, ante el Celta B. Su estreno con la camiseta granate fue en sus tierras vascas, en el encuentro contra el filial del Athletic, en la novena jornada de Liga. En esa ocasión, Charles abrió el camino del gol, lo apuntaló Víctor Bravo y lo selló el propio Espadas.

Todavía eran tiempos de esperanzas. De ser aquel futbolista internacional en las categorías base que después recaló en la Cultural, Recreativo, Zaragoza, Cádiz, Almería, Ciudad de Murcia y Orihuela.

Seguramente le gustaría volver a jugar ante el filial celeste. Pablo Alfaro se acordó de que en su debut como entrenador en el campo vigués de Barreiro Espadas había marcado también el tercer tanto. Por si acaso, lo alineó y no solo apuntó bien sino que además anotó el tercero, como antes hizo ante el Bilbao Athletic y el miércoles en Pasarón.

Eso sí, el gol de anteayer en Pasarón fue espectáculo. Víctor Bravo, que sigue teniendo un guante en la pierna izquierda. Ganó la línea de fondo, levantó la cabeza y vio a Iban Espadas. Se lo puso en la cabeza. Pero lo más difícil era llevarlo al fondo de las mallas. Espadas lo esperó, se giró y lo colocó en la red. Él lo celebró con mucha rabia, como quejándose de la falta de puntería que le llevó al ostracismo durante tiempo. De hecho, entre el partido del Celta B en Barreiro y el que jugó el miércoles en Pasarón hay seis meses de diferencia.

Le quedan aún cuatro jornadas de Liga, en las que el Pontevedra se juega el ser o no ser. Quizá aquellos que tienen tanta fe en él acierten en el pronóstico. Será bueno para un Pontevedra que ha recortado distancias con el Palencia y el Alavés tras el duelo del miércoles que se saldó con un empate entre dos equipos habituados a firmar igualadas. El Pontevedra está a cuatro puntos del Alavés, algo que se veía lejos en las últimas jornadas. Ahora el partido de Mendizorroza de la última jornada emerge con más fuerza.