La plantilla y el cuerpo técnico del Dépor ingresó su quinta nómina reducida de la temporada. Es decir, el club les pagó a cada uno hasta un máximo de 12.000 euros de las mensualidades, tal y como había sucedido con los salarios correspondientes a noviembre, diciembre, enero y febrero.
Si en estos tres primeros meses la plantilla conocía por anticipado que no cobraría de forma íntegra sus sueldos, pues así se lo había anunciado el club, ni en febrero ni en esta última correspondiente a marzo sabía a qué atenerse. Según trascendió en un primer momento, a los jugadores se les informó de que los pagos se normalizarían después del tercer salario incompleto, pero todo indica ahora que esta incapacidad para hacer frente al total de los salarios se volverá a repetir hasta el final de la Liga. Se han diluido las noticias filtradas desde el club sobre que en marzo ingresaría una importante cantidad de dinero y que así paliaría la dramática situación financiera que atraviesa.
En realidad, el máximo de 12.000 euros que cobra cada jugador supone una mínima parte de las retribuciones comprometidas en sus contratos. En el proyecto de cuentas para esta temporada 2009-10 el Deportivo había presupuestado para salarios de su plantilla deportiva más de 21 millones de euros, lo que supone unos gastos mensuales de 1,75 millones de euros en este apartado. En el supuesto de que todos los jugadores del primer equipo y también los técnicos cobrasen lo mismo, cada uno debería ingresar nóminas cercanas a los 60.000 euros al mes. Por este motivo, los ingresos hasta los 12.000 actuales significan que está incumpliendo con la mayor parte de los sueldos de su plantilla.
Cierto es que públicamente la plantilla nunca se ha manifestado preocupada por los sucesivos impagos, pero también es verdad que los capitanes Manuel Pablo y Sergio participaron en la última asamblea de la AFE, donde se aprobó una huelga de futbolistas debido a la escalada de incumplimientos salariales en los clubes. Una convocatoria que acaba de ser finalmente aparcada tras el éxito de las negociaciones con la Federación, la Liga y el Consejo Superior de Deportes. A consecuencia de su política económica, el Deportivo deberá pagar una importante cantidad de dinero en las próximas semanas, o podría encontrarse con un final de temporada muy conflictivo, pues junio es el mes habilitado para la presentación de denuncias ante el sindicato de futbolistas.
Ya en el informe de la auditoría, elaborada por Olszewski, de las últimas cuentas presentadas se advertía de un problema de falta de liquidez. La existencia de un fondo de maniobra negativo de 14,6 millones de euros, fruto del dinero que tiene el club para hacer frente a sus gastos (25,3), y los pagos que se le presentaban por delante (39,9) obligaban a la auditora encargada de de analizar los números del club, Rocío Díez-Andino, a avisar de que la entidad podría tener problemas para hacer frente a todos sus deberes.
Los impagos a sus jugadores se convierten en un problema más a los que hace frente el club a diario. Los dos últimos, el embargo de las taquillas por parte del Mallorca a consecuencia del impago de casi 500.000 euros en el traspaso de Luque (este mismo caso ya mantiene cerrada su hoja de altas y bajas en la Liga) y, además, el Deportivo tiene retenidas nueve cuentas bancarias por el cerca de un millón de euros que le debe al Rentistas por el fichaje de Filipe.