El Ciudad de Vigo afronta esta noche (21 horas) en La Laguna la última salida de la temporada y puede que de su corta historia. Visita al equipo de Iván Deniz con seis meses pendientes de cobro y esperando por el documento prometido por la directiva en donde asumen que los profesionales recibirán el 100% de las cantidades adeudadas.
El equipo viajó en la tarde de ayer haciendo hasta Madrid el trayecto en autobús para tomar después un vuelo a Tenerife. Lo hace cumpliendo su compromiso de acabar la Liga aunque mantienen la huelga de entrenamientos. «Cada semana vamos a competir un poco peor por la situación, pero nosotros queremos plantar cara a un equipo que piensa en el ascenso», comentó Manolo Povea, que cuenta con los mismos hombres que pusieron contra las cuerdas al Menorca el viernes pasado.
La plantilla del Ciudad de Vigo ha dado la cara en todo momento y solo le ha faltado tranquilidad y estabilidad económica para cambiar el signo deportivo. Nunca un descenso se ha escrito tanto fuera de la cancha.