La «guerra de las ruedas» obliga a suspender el autocrós de Santa Comba por falta de pilotos
SANTA COMBA
El Campeonato Gallego de Autocrós comenzó herido. O, mejor dicho, no comenzó. La llamada guerra de las ruedas entre los pilotos y la Federación Gallega de Automovilismo ha provocado el aplazamiento sin fecha de la celebración de la prueba que se tenía que haber celebrado desde ayer en Santa Comba. La primera carrera del calendario, con sede en Santiago, se había suspendido por causa del temporal que azotó Galicia hace semanas.
Es la primera vez en once años que el autocrós de Santa Comba no se celebra y ha tenido que ser por falta de pilotos. No participar en las pruebas del campeonato gallego es la medida de protesta utilizada por el grupo de corredores disconformes con las actuaciones de la federación gallega, en especial las relacionadas con el precio de las licencias y con la obligatoriedad de utilizar un modelo determinado de ruedas para poder participar en el campeonato autonómico de autocrós. Santa Comba pasó de casi ochenta participantes hace un año a los veinticinco que habían confirmado su presencia en la prueba que iba a empezar hoy, cifra que la escudería organizadora, Amigos do Motor, consideró insuficiente.
Gastos ocasionados
Uno de sus vocales, Juan Carlos Pérez, lamentaba el aplazamiento de la carrera y las causas que lo provocaron (a las que añade el mal estado de la pista por las lluvias). «De cara al público, celebrar la carrera bajo mínimos, no es una situación de agrado, ni tan siquiera para nosotros. Y, aunque somos los grandes perjudicados, porque estamos en el medio, no podemos intervenir en el conflicto entre los pilotos y la federación. Ahora esperamos poder recuperar los gastos que ha acarreado esta situación», explicó el directivo.