El documento en vigor ya contempla una mejora económica en caso de jugar en Primera División
26 mar 2010 . Actualizado a las 02:26 h.La última perla de la cantera, Juan Domínguez, está ligado a la entidad blanquiazul hasta junio del 2013.
El canterano, de 20 años, firmó su contrato al inicio de la pasada temporada, cuando aún era juvenil y apenas iniciaba la pretemporada con el Fabril. Se comprometió entonces por cinco temporadas: la pasada, la actual y tres más. En ese documento figuran emolumentos económicos progresivos, de modo que ya se contemplaba que cobraría más si, como ha ocurrido, llegaba a jugar en Primera. Tras su debut en la máxima categoría, el Deportivo no ha planteado, al menos por ahora, una renegociación de ese acuerdo. Ese contrato vigente cuenta con cláusula de rescisión, pero su importe no ha trascendido.
Esta campaña, Juan Domínguez se ha estado entrenando desde la pretemporada con el primer equipo, aunque ha jugado tanto con los de Lotina como con los de Ramallo. En ambos compite con ficha de aficionado y, en el caso del Deportivo, con el dorsal 28 (los primeros 25 están reservados para los profesionales). El club no ocupó en su día la plaza que dejó libre Lafita, por lo que había una ficha profesional libre. En todo caso, es habitual (en el Dépor y en el resto de los conjuntos) que los futbolistas jueguen como amateurs en la temporada que suben al primer equipo.
El blindaje de un jugador por parte de su club es mayor cuando su ficha es profesional que cuando es amateur. Si un futbolista con ficha de aficionado recibe una oferta de otro equipo para incorporarse como profesional, la FIFA prima a este último por ofrecer una mejora laboral al jugador, de modo que este se puede marchar gratis, al menos en un primer momento, siempre y cuando tenga la edad legal que se requiere para trabajar en su país (en España son 16 años). Luego viene una segunda parte, y es que el club perjudicado demanda al jugador por incumplimiento de contrato y le reclama su cláusula de rescisión (así ha hecho el Deportivo con Lafita, aunque el caso es diferente), y finalmente es un juez el que fija una indemnización.
El peligro son los equipos extranjeros, pues en España (aunque ha habido excepciones) los clubes se respetan en cuestión de canteranos.