Recuerda que «nadie ha regalado nada» a su equipo, que debe seguir dando «pasitos pequeños hacia delante»
10 mar 2010 . Actualizado a las 02:31 h.El posible nuevo sistema de juego, la búsqueda del buen fútbol, el horizonte de la Champions, la visita a un Sevilla con el que hay una cuenta pendiente de la Copa, su propia renovación... Lotina se esfuerza por motivar más que nunca a sus jugadores de cara al tercio decisivo de la Liga y ayer no dudó en dar un paso más. «Hay muchos jugadores que no han llegado al tope y aun así estamos arriba. Esa es mi esperanza. No quiero dar nombres, pero hay muy poquitos jugadores que hayan llegado a su tope, incluso del once, y mi esperanza es que lleguen a ese nivel de aquí a final de temporada», afirmó cuando se le preguntó acerca de la necesidad de que el Dépor se reencuentre con los goles de sus delanteros.
En una línea en la que Riki (lesionado) presume de la mejor cifra de aciertos, con cuatro, al que le siguen Adrián y Lassad (con dos), y Mista y Bodipo (con uno cada uno, este último en la Copa), resulta natural que el técnico espere su mejor versión ahora que el campeonato afronta sus jornadas decisivas. «Quedan muchos puntos en juego y tenemos que pensar en nosotros. Somos conscientes de la situación en la que estamos, de que nadie nos ha regalado nada y de que todo nos lo hemos ganado nosotros mismos», señaló antes de enumerar los tres preceptos sagrados de su vestuario: «Lo hemos logrado con mucho trabajo, con un espíritu de superación tremendo y con creer en nosotros mismos». El entrenador instó a sus jugadores a «seguir dando pasitos pequeños hacia delante» y señaló que el camino a seguir lo marcan las últimas jornadas. «En Sevilla el resultado será importante, pero más la manera de lograrlo», puntualizó.