La apuesta del Celta por el fútbol ofensivo tuvo su premio ante un Sestao que vino a Vigo a plantar su muro y esperar alguna sorpresa al contragolpe. El partido no se decidió a favor del filial hasta doce minutos del final, pero la perseverancia en hacer circular el balón en busca de un boquete en el muro defensivo rival tuvo su premio.
Milo Abelleira apostó por poner dentro el terreno de juego a todo su arsenal ofensivo. No se guardó para el banquillo a ningún futbolista de ataque. Las intenciones eran claras. Buscar la portería rival a base de calidad individual.
Sin embargo el primero en avisar fue el Sestao, que con sendos disparos de Bonilla y Etxabe pusieron a prueba a Sergio en los tres primeros minutos. Los celestes jugaban con una defensa adelantada que asumía el riesgo de verse sorprendidos en una contra.
Respondió el Celta B con su primera triangulación buena, en la que intervinieron Mateo y Oriol, que vio la entrada de Pedro Vázquez quien tras driblar al portero remató desviado, aunque el céltico reclamó que un defensa desvió la trayectoria de la pelota con la mano.
Fue la única ocasión clara en todo el primer tiempo, pues las combinaciones celestes se estrellaban una y otra vez en la contundencia de los vascos, que no tenían remilgos en enviar un balón tras otro fuera de las instalaciones a base de pelotazos.
Un par de tiros lejanos de Oriol y Mateo fueron lo único reseñable antes del descanso.
El Celta B siguió con la misma idea en la segunda parte, haciendo circular el balón con paciencia a la espera de que apareciese algún pequeño hueco o un mínimo fallo de marcaje. El premio llegó en una acción en la que intervinieron varios jugadores vigueses y acabó con un centro de Richi al área pequeña donde Toni solo tuvo que empujar la bola al fondo de la red.
Cuando parecía que lo más difícil estaba hecho, solo dos minutos después un error en el control de Álex López permitió a Etxabe plantarse solo ante Sergio y batirle.
No parecía fácil la tarea de conseguir los tres puntos, pero el filial no desesperó y siguió cercando el área rival a base de combinaciones. El gol del triunfo lo logró Oriol tras una dejada de cabeza de Toni a centro de Pedro Vázquez.