Se mostró satisfecho Rubén Domínguez por el trabajo de sus jugadores y, sobre todo, por la victoria en un encuentro que resumió así: «Fue un magnífico partido de dos equipos que hicieron todo lo posible para llevárselo».
Destacó el preparador que el Breogán consiguiera rehacerse tras el inicio en tromba del La Laguna. «Empezaron muy entonados, con los triples de Heras que nos hicieron mucho daño. Por eso pedí tiempo muerto, para centrarnos. Conseguimos que en los minutos finales del cuarto solo anotasen cuatro puntos», dijo.
Para el vigués, lo más importante fue el trabajo defensivo de su equipo, y alabó el esfuerzo realizado sobre el perímetro visitante: «Nuestra defensa dominó el juego, aunque las situaciones de uno para uno nos hicieron daño. Eso sí, mejor que anotaran solo Donaldson y Guillén que no todos. Conseguimos controlar su juego exterior, aunque padecimos el interior».
Y subrayó los méritos que hacían complicado a su rival de anoche: «Es un muy buen equipo, que tuvo al Cai contra las cuerdas en la prórroga. Esta victoria sabe muy bien. Así como la semana pasada no tuvimos buenas sensaciones, este equipo se repone muy rápido», una virtud que cree será clave hasta el final de la temporada, porque, dijo: «Perderemos partidos».
Sobre el triple de Ordín, la primera canasta hasta entonces del base, dijo: «Estaba jugando para sus compañeros. Un jugador de su calidad sabe cuál es su trabajo».
Alejandro Martínez
El entrenador de La Laguna, Alejandro Martínez, lamentó el escaso acierto exterior de los suyos: «Siempre jugamos así, la semana pasada metimos doce triples, pero estuvimos mal, con un porcentaje más alto de acierto nos hubiera ido mejor». Para él, la tercera falta pitada a Guillén resultó clave: «Nos hizo daño, porque tuvimos que sentarlo, y él obliga a que los rivales estén pendientes de lo que hace».